Imaginá una planta acuática exótica que transforma cualquier espacio en un rincón de paz y armonía. Sus flores, de una belleza hipnotizante, se abren con elegancia sobre el agua, y desprenden un perfume tan envolvente como cautivante. Lo mejor de todo es que no necesitás un gran jardín ni conocimientos avanzados en jardinería para cultivarla en casa. Con los cuidados adecuados, esta joya natural puede convertirse en la protagonista de tu estanque o incluso de un recipiente con agua en tu balcón. ¿Querés saber de qué planta hablamos? Nada menos que de la imponente Flor de Loto.
La Nelumbo nucifera, más conocida como Flor de Loto, es una de las dos especies que integran el género Nelumbo. También se la llama Loto Sagrado, Loto Indio o, en algunas ocasiones, Rosa del Nilo. Su fama no solo se debe a su belleza inigualable, sino también, a la sorprendente longevidad de sus semillas, capaces de germinar incluso después de diez siglos. Esta planta acuática herbácea se distingue por sus hojas circulares, de un tono verde azulado, que pueden flotar sobre el agua o emerger de ella. Crecen a partir de largos tallos que alcanzan hasta un metro de longitud y se desarrollan directamente desde el rizoma.

Es conocida por florecer en la noche y cerrar su flor en la mañana.
Las flores de Loto son un verdadero espectáculo de la naturaleza. De gran tamaño, elegantes y con pétalos cóncavos, desprenden un perfume inconfundible. Sus colores varían entre blanco, rosa, rojo, azul y otras tonalidades, cada una con un significado especial en diversas tradiciones orientales, como las del Antiguo Egipto, la India, China y el budismo. Su época de floración se da entre el final de la primavera y el verano. Aunque hoy en día se cultiva en todo el mundo, su origen se encuentra en el sur de Rusia, el Cercano Oriente y Asia. A pesar de su apariencia exótica, cuidar esta planta acuática no es tan complicado como se cree; solo requiere algunas condiciones específicas para crecer en su máximo esplendor. A continuación, una guía básica con todo lo que necesitás saber sobre esta fascinante especie.

Esta planta se caracteriza por tener hojas que flotan en el agua y flores que sobresalen de esta.
Cómo cuidar el Loto
Ubicación: el Loto debe plantarse en agua, especialmente en estanques. Es importante que estos estanques no tengan agujeros, ya que las raíces de la planta podrían infiltrarse por ellos. Además, estos deben estar ubicados en áreas soleadas para asegurar una adecuada fotosíntesis. Si no se dispone de un estanque grande, también es posible cultivarla en recipientes más pequeños, siempre que se mantenga la profundidad y condiciones de agua adecuadas.
Temperatura: prospera en climas templados, por lo que es recomendable proteger el estanque durante el invierno para evitar que las bajas temperaturas dañen la planta.
Riego: se desarrolla en ambientes acuáticos húmedos, por lo que requiere mantener una humedad constante en su entorno. Es necesario regarla semanalmente para favorecer su crecimiento.

La flor de loto, en verano, crece bastante, mientras que, en invierno, se seca.
Poda: es recomendable realizar podas periódicas, enfocándose en eliminar las hojas secas y las flores marchitas. Esto evita la acumulación de materia en el estanque y previene la descomposición de los restos vegetales y la aparición de enfermedades.
Abono: para un buen crecimiento, esta especie responde bien a la fertilización mensual con un abono alto en fósforo durante la temporada de crecimiento. Durante los meses más frescos, es suficiente fertilizar cada dos meses. Es importante evitar que el fertilizante entre en contacto directo con las hojas.