Cuando las bañeras comienzan a acumular manchas y suciedad, este truco sencillo y efectivo puede devolverles su brillo original. Para lograrlo, solo necesitarás Cif Crema, Cif para baño, lavandina en gel y Ayudín antihongos. Además, es importante usar guantes para proteger las manos y contar con un cepillo resistente para la limpieza profunda.

Con este truco de limpieza, las bañeras quedan relucientes y libres de manchas con poco esfuerzo.
Para limpiar correctamente las bañeras, aplicá los productos tanto en el cepillo como en la superficie, humedecelo ligeramente con agua y comenzá a refregar con fuerza. Si preferís una alternativa más práctica, también podés utilizar una escoba para abarcar mayor superficie con menos esfuerzo.

Usar los productos adecuados y refregar con un cepillo o una escoba garantiza una bañera completamente desinfectada.
Finalmente, es fundamental enjuagar bien toda la bañera para eliminar los residuos de los productos y asegurarse de que quede completamente lista para su uso. Con este método, la limpieza será profunda y efectiva, dejando las bañeras impecables y libres de manchas.

Enjuagar bien después de la limpieza es clave para dejar la bañera lista y como nueva para su uso.
El truco definitivo para que los vidrios del baño queden relucientes y sin marcas
Por otro lado, los vidrios del baño suelen llenarse de manchas de agua y jabón, pero con un truco simple es posible mantenerlos impecables. Para lograrlo, solo necesitarás vinagre blanco, detergente, un pulverizador, un paño de microfibra y un limpiavidrios de goma.
Para aplicar este método de limpieza, mezclá en el pulverizador una parte de vinagre blanco con una parte de agua y añadí unas gotas de detergente. Rociá la mezcla sobre los vidrios y dejá actuar unos minutos para que afloje la suciedad. Luego, pasá un paño de microfibra para distribuir bien el producto y eliminar las manchas más difíciles.
Para finalizar, utilizá el limpiavidrios de goma haciendo movimientos de arriba hacia abajo, asegurándote de retirar todo el exceso de líquido. Este truco no solo deja los vidrios sin marcas, sino que también ayuda a repeler la suciedad y mantenerlos limpios por más tiempo.