Si querés darle un toque único a tu jardín sin complicarte con demasiados cuidados, esta planta es la elección perfecta. Con un color vibrante que destaca en cualquier espacio, y flores delicadas que añaden elegancia, se adapta perfectamente a canteros y otros rincones exteriores. Además, es tan resistente que parece desafiar al tiempo. Conocé la maravillosa Tradescantia Purpúrea, un cultivo ideal para darle vida a tu hogar.
La Tradescantia pallida, también conocida como purpurina o amor de hombre, es una especie herbácea y perenne originaria del este de México. Esta especie se destaca por sus hojas alargadas y puntiagudas, que en su mayoría tienen una tonalidad púrpura, lo que crea un contraste espectacular en cualquier jardín. Sus flores, que pueden ser blancas, rosas o púrpuras, tienen tres pétalos y estambres amarillos, y florecen durante el verano. Además de ser una alternativa ornamental excelente para jardines, bordes y cobertura de suelo. También es ideal como cultivo de interior, especialmente en lugares fríos. Su versatilidad le permite crecer como planta colgante, lo que agrega un toque decorativo a cualquier espacio.

Llená de color tus canteros con la Tradescantia pallida.
Se trata de una planta de rápido crecimiento y resistente a enfermedades. Se propaga fácilmente por corte, ya que sus tallos son segmentados y las raíces crecen con frecuencia en las grietas. Su robustez es tal que puede pasar semanas sin ser regada, lo que la convierte en una opción perfecta para quienes no tienen mucho tiempo para el cuidado de las plantas. Sin embargo, aunque es bastante adaptable, como todas las especies, requiere de ciertos cuidados para mantenerse saludable. Aquí te dejamos una guía básica para disfrutar de esta belleza natural en tu hogar o jardín.

Esta planta le da un toque único a tu jardín.
Cuidados de la Tradescantia pallida
Luz y temperatura: le encanta estar en lugares soleados, aunque también puede adaptarse a zonas de semisombra. La intensidad del color de sus hojas variará según la cantidad de luz que reciba: cuanto más sol, mayor será la intensidad del color. No tolera las bajas temperaturas ni las heladas, por lo que debe mantenerse alejada de estos extremos.
Riego: debe ser moderado. Si está en maceta, esperá a que la capa superior del sustrato se seque antes de volver a regar. El exceso de agua puede causar pudrición en las raíces y llevar a la planta a la muerte.

Una planta casi inmortal.
Sustrato y abono: es importante que el suelo donde esté plantada drene bien, ya que es sensible a los encharcamientos. Durante su crecimiento, especialmente en verano, cuando desarrolla sus flores, es recomendable aplicar abono cada quince días para favorecer su desarrollo.