El verano es la temporada perfecta para que los creativos puedan poner manos a la obra y combinar distintas prendas, colores y texturas y lograr que los ítems de moda sean más aprovechables. Con las bikinis pasa exactamente lo mismo.
Durante esta época vimos que las bikinis no solamente se llevaban con cover ups o pareos, sino que también se sumó la tendencia de combinarlas con joyas aptas para el agua salada o clorada y todavía tenemos más, ya que las texturas en los trajes de baño como el crochet se hicieron un indispensable que encanta a las millennials.

Los colores y diseños más modernos están presentes.
Tejidas artesanalmente, podemos tener bikinis, enterizas y, también, algunos modelos que combinen estos dos diseños. Entre los detalles más vistos están los diseños tipo bralette con tiras finas y también los recortes estratégicos para marcar escotes profundos o detalles en la cintura cuando la malla es enteriza.

Hay diversos modelos.
Las bikinis tejidas suelen tener cordones ajustables y colores que van desde lo más clásicos como blancos, pasteles o tonos tierra hasta los más llamativos como fucsia, verde, naranja. La combinación con caracoles o gemas con los hilos también se posicionan como un detalle único a tener en cuenta en esta moda.

Todos los detalles cuentan.
Ventajas de las bikinis tejidas
Una de las ventajas que tiene la bikini tejida al crochet es que se puede usar tanto en la playa como en una combinación para salir a pasear.

Colores must.
Es una prenda de transición, ya que se puede usar con salidas de baño o combinadas con pantalones vaqueros, shorts o bermudas. Si querés lograr un estilo urbano, usala como un crop top y elegí pantalones tiros súper bajo para un estilo desenfadado.

Las enterizas son ideales para lucir los diseños del tejido.
Si tenés una malla enteriza tejida del crochet, la podés usar como un body en un outfit de noche con accesorios maximalistas para estilizarlo.
Desventajas de las bikinis tejidas
Si bien son un ítem infaltable en el placard de toda fashionista, hay que saber que su uso continuo puede cambiar su apariencia en cuanto a color y forma, porque los hilos pierden su textura por el desgaste que produce el cloro o la sal.

Cuanto más detalle, más cuidado.
Para jugar o nadar no son totalmente cómodas, ya que no tienen la elasticidad del swimming wear de lycra deportiva; por tanto, el ajuste es muy distinto. Además, el tejido tiene puntos calados que si no se refuerza con un forro, la bikini puede causar incomodidad.

Los tejidos están presentes en distintas prendas.
Esta bikini requiere mucho cuidado al lavar para evitar que se deforme, decolores o que se seque con arrugas o “quebraduras”. No te olvides de que son prendas que no podés exponer al sol tanto tiempo y, a la vez, tardan demasiado en secarse, pero para no perder el encanto, sacales partido en tus outfits fuera del agua.