Muchas veces, al revisar los uniformes del año pasado, se nota que perdieron su color original o tienen manchas imposibles de sacar. Sin embargo, existe un truco casero y fácil para devolverles vida.
El secreto para recuperar cualquier uniforme consiste en usar una olla vieja, colocar un poco de agua y agregar jabón, idealmente de coco, aunque podés usar el que tengas a mano. Luego, simplemente hay que poner el uniforme adentro, bien acomodado, y llevar al fuego para que hierva unos minutos, lo que permitirá que la prenda libere la suciedad acumulada.

Así se colocan los uniformes en la olla con agua y jabón para comenzar la limpieza profunda
Además, al hervir el uniforme, el jabón se derrite y comienza a sacar toda la suciedad escondida, dejando la prenda lista para el siguiente paso. Apenas se apaga el fuego, se lleva al lavarropas y se le da un lavado corto, solo para enjuagar bien y sacar restos de jabón. Por último, lo importante es colgar el uniforme al sol, ya que la luz natural ayuda a fijar el color recuperado y a devolver la blancura a las partes claras.

Cuando el agua hierve y el jabón ayuda a sacar toda la suciedad del uniforme, es momento de darle una lavada habitual
Así, este truco casero devuelve el brillo a cualquier uniforme, ya sea gris, blanco o de otro color, evitando tener que comprar nuevos. Es una manera simple y efectiva de alargar la vida útil de las prendas escolares, y una excelente opción de limpieza profunda para comenzar el ciclo lectivo con todo impecable.

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Truco fácil para dejar impecables las mochilas escolares en minutos
Por otro lado, las mochilas escolares también sufren el paso del tiempo, pero con un truco muy sencillo se pueden dejar como nuevas sin esfuerzo. Primero, hay que vaciar bien la mochila y sacudirla para eliminar migas o restos de papeles. Después, se llena una palangana grande con agua tibia y se le agregan dos cucharadas de bicarbonato de sodio y un chorrito de detergente.
Con un cepillo de cerdas suaves, se cepillan todas las partes de la mochila, especialmente los bordes y las manijas, donde más se acumula la suciedad. Al terminar, se enjuaga con agua limpia y se deja secar colgada, preferentemente al sol para eliminar cualquier mal olor.
Este truco no solo limpia, sino que también desinfecta las mochilas escolares, dejándolas listas para el primer día de clases y evitando gastos innecesarios en nuevas mochilas.