¿Se acabó tu perfume favorito y te gustaría contribuir con el medio ambiente? Mirá cómo podés reutilizar ese frasco de vidrio vacío y crear tu propio difusor de aromas que, como descubrirás a continuación, resultará mucho más económico y natural que los comprados. En ese sentido, podrás aromatizar cualquier ambiente de la forma más fácil, práctica y ecológica para no gastar un solo peso de más.
Al armar un difusor de aromas casero, estarás creando un espacio relajante, fresco y acogedor tras conseguir dar con la receta ideal para dispersar los aceites esenciales por toda la casa. Según los expertos en trucos hogareños, este dispositivo se convertirá en un aliado para vos debido a que puede ayudarte a mejorar el estado de ánimo, reducir el estrés y purificar el aire. ¡Tomá nota de lo que necesitás y manos a la obra!

Optá por decirle adiós a los difusores comerciales con químicos innecesarios.
Materiales a utilizar
Agua destilada o hervida.
Alcohol etílico al 96 %
Frasco de vidrio o plástico
Palitos de madera/varillas
20 gotas de aceite esencial de tu gusto

Imagen de algunos materiales a usar en la creación de este difusor de aromas.
Si bien existen diversas formas de realizar difusores de aromas caseros, siendo los más comunes los basados en aceites esenciales diluidos con otros productos fáciles de conseguir, es ahora cuando vamos a mostrarte una de las alternativas más económicas y libre de compuestos químicos nocivos con el entorno. La idea es permitirte personalizar las fragancias a tu completo gusto y combinar los bálsamos como prefieras, ofreciéndole a tus habitaciones una opción funcional y aromática.

Foto de un precioso difusor de aromas casero reciclado con un frasco de perfume.
Cómo crear tu propio difusor de aromas en simples pasos y aromatizar tus rincones favoritos
Para comenzar con la elaboración de este difusor de aromas, lo primero que tenés que hacer es llenar el frasco de vidrio hasta la mitad con el alcohol etílico. Usá un embudo en caso de ser necesario.
El paso siguiente es agregar las gotas de aceite esencial de tu preferencia, que puede ser de lavanda, menta, cítricos o eucalipto, entre otros. También podés crear diferentes combinaciones.
Mezclás con una de las varillitas la preparación en cuestión y completás la mezcla del difusor de aromas con el agua destilada. Volvés a mezclar y listo, ya podés colocar las varillas para liberar los aromas.
Atención aquí: también se pueden utilizar otros tipo de materiales, tales como sal, bicarbonato de sodio o cáscaras de frutas, que al entrar en contacto con los aceites esenciales liberan fragancias exquisitas de forma gradual.