El mundo de las plantas y sus especies es gigantesco, y en esta oportunidad te vamos a contar sobre la conocida "planta de Santa Rita", una de las más llamativas y hermosas que seguramente ya conocés, o que después de leer esta nota, querrás que forme parte de tu hogar para darle un toque único.

Planta de Santa Rita.
Esta planta tiene muchos beneficios, así que no pierdas la oportunidad de encontrarla y tenerla en casa. Podés hacer infusiones con ellas, ya que tiene hojas muy tiernas y también se las utiliza para tratamientos de afecciones gastrointestinales, como dolores de estómagos o diarreas, además de problemas respiratorios como bronquitis, asma o fiebre.
Esta especie puede reducir el estrés de quienes viven en la casa, mejorando también la concentración y promoviendo el bienestar general.
Cómo duplicarlas
Lo primero que vas a hacer es tomar una botella grande de agua (si tenés un bidón de plástico, mejor) y lo vas a recortar por la mitad, formando una especie de maceta rectangular. En términos de jardinería, se lo denomina "cajón de cultivo", y lo vas a armar rapidísimo.

Recortar la botella.

Te va a encantar este truco.
Una vez que hagas eso, vas a armar los orificios para el drenaje con un taladro o un elemento que tengas a mano y que te permita hacerlo. Esto es importante porque esta planta no soporta el agua estancada en las raíces. Luego, colocá en el interior de la botella de plástico la tierra que uses. En este caso, se colocó harina de coco para que esté más esponjoso, pero podés usar el agregado que tengas.

Colocá el sustrato.
Luego, el paso siguiente es hacer los esquejes. En esta ocasión, se trabajó con uno de aproximadamente 25 centímetros. Lo que vas a hacer es cortar con la tijera de podar arriba de un nudito, para que te quede solo la ramita con las hojas que recién están creciendo.

Trabajá en el esqueje.

Recortá algunas hojitas.
Vas a ir viendo con el tiempo si la plantación está resultando o no. Si se ponen algo amarillentas, es señal de que algo está mal.

Plantarlo bien enterrado en el sustrato.
Por último, colocá esta ramita bien enterrada en la tierra mezclada y listo. Ahora solo queda esperar a que todo resulte bien.