Si amás tener hierbas frescas en casa, hay un truco infalible para multiplicar tu albahaca sin necesidad de comprar nuevas plantas. Con este método sencillo, podrás disfrutar de su aroma y sabor todo el año.

Multiplicar la albahaca es muy sencillo con este truco de los viveros
Para reproducir la albahaca, cortá un tallo principal o lateral y colocalo en un vaso con agua. Dejalo reposar durante quince días hasta que desarrolle raíces. Una vez listas, trasplantá cada esqueje a una maceta grande. Para que la planta crezca fuerte, usá un palito para hacer un agujero en la tierra antes de colocarla.

Colocar los esquejes en agua permite que desarrollen raíces antes de trasplantarlos
El riego es clave para el éxito de la albahaca. Se recomienda hacerlo en forma de lluvia sobre la tierra y no sobre las hojas, ya que la humedad excesiva puede generar hongos. Con estos cuidados simples, tendrás una planta de albahaca sana y abundante, lista para usar en la cocina.

Regar la albahaca correctamente evita la aparición de hongos y mantiene la planta saludable
Cómo cultivar menta en casa y tener hojas frescas todo el año
Por otro lado, si buscás otra hierba fácil de cultivar y con múltiples usos, la menta es una excelente opción. Su crecimiento rápido y su resistencia la convierten en una planta ideal para cualquier hogar.
Para cultivarla, podés plantarla desde semillas o esquejes. En el caso de los esquejes, colocalos en agua hasta que desarrollen raíces y luego trasplantalos a una maceta profunda con tierra fértil. La menta prefiere la semisombra y un riego frecuente, pero sin encharcar el suelo.
Además de ser una planta comestible, la menta aporta frescura a infusiones, postres y platos salados. Con los cuidados adecuados, crecerá en abundancia y siempre tendrás hojas listas para usar en la cocina.