¿Querés saber cómo realizar ciertos ajustes en el cuidado de tus suculentas debido a las bajas temperaturas que se avecinan? Durante el invierno la luz solar disminuye y, según los expertos en jardinería, podés tener a tus plantas de follaje carnoso tan hermosas como sanas en dicha estación sin el uso de químicos agresivos.
En esta línea, te contamos que los jardineros profesionales dieron luz verde a unos trucos de jardín infalibles y totalmente gratis para mantener a tus suculentas saludables en la época invernal, es decir, a continuación encontrarás algunos consejos de especialistas en botánica para cuidar mejor de tus especies favoritas.

Postal de unas hermosas suculentas creciendo cerca de una ventana.
Ubicación para obtener una mayor iluminación
De acuerdo a los viveristas, es importante mantener a las suculentas en un lugar cálido, bien iluminado y evitar las corrientes de aire frío o exponerlas a temperaturas inferiores a 5°C durante el invierno, ya que las heladas extremas pueden dañar notablemente sus hojas. A raíz de esto, se aconseja ubicarlas al lado de una ventana, en un patio semiabierto o en un balcón con techo para obtener una mayor iluminación natural. También podés usar mantas térmicas o mallas antiheladas en los días más frescos.

Podés crear un estante para ubicar a tus suculentas dentro de casa en los días de lluvia.
Protección en los días de intensas lluvias
Así como se recomienda no exponerlas a cambios bruscos de temperatura, las personas que cuidan y cultivan preciosos jardines en todas las estaciones del año aconsejan proteger a las suculentas de las intensas lluvias porque podrían verse ahogadas de tanta agua. Si bien pueden ser regadas con agua de lluvia, es de vital importancia suspender su regado tradicional en caso de optar por el riego natural y siempre contar con un buen drenaje. ¡En efecto, no tendrá una sobredosis de agua y sus raíces estarán sanas!

Regado escaso en invierno.
Riego escaso para evitar la pudrición de sus raíces
Las suculentas prefieren ambientes secos y, durante la época invernal, existe la posibilidad de contar con una alta humedad que puede favorecer el desarrollo de hongos. Por esta razón, la recomendación es mantener un riego escaso y no humidificarlas como en verano para evitar la pudrición de sus raíces. Además, las crasas entran en la temporada más fría del año en un período de reposo, denominado dormancia, donde suspende su crecimiento y actividad física tras optar por resguardarse en dicha etapa de "descanso".