Antes de deshacerte de esa cajonera rota que parece no tener arreglo y tenés dando vueltas por casa, pensá en todo el potencial que tiene. Con un poco de creatividad y algunas herramientas básicas, podés transformarla en un mueble único, funcional y con un diseño digno de una tienda de decoración. Reciclar muebles es una buena forma de ahorrar dinero y, también, una excelente manera de darle un toque personalizado a tus espacios mientras reducís el impacto ambiental.
Desde una estantería rústica hasta una hermosa mesa auxiliar, tenés varias opciones para hacer con ellas. Podés aprovechar la estructura del mueble y sus cajones por separado. Esta es una forma práctica para reutilizarla y convertirla en un mueble totalmente renovado.

Mirá cómo transformarla. Fuente: (TikTok: @giselesouzadecora)
Los elementos que vas a necesitar para hacer esta idea de reciclaje con una cajonera rota son los siguientes:
Cajonera
Taladro
Tornillos
Masa para madera
Pinturas de los tonos que quieras
Brochas para pintar
Barniz
Tablas de madera
Rueditas móviles
Agarres
Paso a paso

Comenzá preparando las cajoneras. Fuente: (TikTok: @giselesouzadecora)
Lo primero que vas a hacer es desarmar toda la estructura de las cajoneras que no sirva, vas a remover los tornillos en el caso de que haga falta y reponer con otros, también vas a rellenar con pasta para madera todos los espacios huecos para que los cajones queden parejos.

Pintá toda la superficie. Fuente: (TikTok: @giselesouzadecora)
Pintá toda la superficie del tono que más te guste, podés dar primero una capa de blanco y recién la pintura de color para darle mayor profundidad. Después de secar también podés proteger con barniz.

Agregá las tablas. Fuente: (TikTok: @giselesouzadecora)
Por otro lado, vas a buscar unas tablas de madera que sean lo suficientemente largas para contener las cajoneras que tengas. Agregalas a la estructura asegurándolas con clavos y tornillos.

Colocá las rueditas y detalles. Fuente: (TikTok: @giselesouzadecora)
Agregá también las rueditas en la parte inferior y, después, los agarrás como un detalle para que parezcan manijas. Así de fácil transformás este elemento viejo en algo funcional para tu casa.