Si te encantan las plantas, pero no tenés mucho tiempo para dedicarles o no sos un experto en jardinería, no te preocupes. Hay una planta perfecta para vos, que además de ser fácil de cuidar, le dará a tu hogar ese toque elegante y sofisticado. Con sus hojas largas y estilizadas que parecen una pequeña palmera, se adapta a casi cualquier ambiente y espacio. Si buscás una opción sin complicaciones, pero con mucha onda, te presentamos la dracaena.
La Dracaena Vand. ex L. es un género de plantas espermatofitas perteneciente a la clase de las monocotiledóneas, que abarca especies que van desde árboles hasta hierbas rizomatosas o estoloníferas. Dentro de este género se encuentra la dracaena marginata, también conocida como drácena de hoja fina. Se trata de un arbusto de crecimiento lento, con uno o varios troncos, cuyas hojas son lineales a lanceoladas y presentan un margen rojo oscuro. Esta planta se destaca por su ornamentación, ya que sus hojas presentan colores que varían entre el verde intenso y el verde pálido, con bordes rojos que se intensifican al recibir más luz. Gracias a su atractivo visual, esta especie es uno de los cultivos de interior más populares, tanto en hogares como en oficinas.

Su follaje no pasa desapercibido.
Además de su belleza, según estudios realizados por la NASA, esta especie no solo embellece los espacios, sino que también ayuda a purificar el aire al eliminar sustancias como el formaldehído. Proveniente de las regiones tropicales de África, la dracaena marginata requiere pocos cuidados, por lo que es perfecta para quienes buscan una planta decorativa de bajo mantenimiento. Más adelante, te compartiremos una guía básica para un cuidado óptimo.

Ideal para decorar los ambientes.
Cómo cuidar la dracaena marginata
Luz: para fomentar su desarrollo, es fundamental ubicarla en un lugar luminoso, aunque siempre se debe evitar la exposición directa al sol, ya que sus hojas podrían quemarse.
Temperatura: al ser una especie tropical, la dracaena marginata tolera bien las altas temperaturas, pero no soporta las bajas.

Es una planta muy resistente y fuerte.
Riego: no necesita mucha agua. Es importante evitar que la tierra esté constantemente mojada. La planta no tolera un sustrato demasiado húmedo, por lo que lo ideal es realizar riegos moderados, asegurándote de que el sustrato se seque entre riegos.
Sustrato: para que la dracaena crezca de manera saludable y mantenga su colorido, necesita un sustrato específico para plantas verdes que favorezca su desarrollo y bienestar.