A la hora de colocar plantas en el jardín que ayuden a crear espacios de sombra y, a su vez, sumen color a los espacios, hay ciertos tipos de árboles que son muy recomendados para estos tipos de propósitos. Además, la mayoría son muy fáciles de mantener y se adaptan a cualquier tipo de clima.
Uno de ellos es el Liquidambar, un árbol que es muy vistoso en otoño, debido a los colores que toman sus hojas. Por eso, es ideal para colocar al frente de la casa y usar como decoración en la vereda, además de crear un área con sombra.

La planta llama la atención por sus colores.
Características del árbol Liquidambar
Este árbol llama la atención por su tronco de tamaño pequeño, pero firme, por lo que no ocupará demasiado espacio en el área que se desee colocar. Otro punto a tener en cuenta es que sus ramas no se abren mucho, por lo que crea un efecto frondoso al tener sus hojas muy juntas.
Esta especie de árbol cambia sus hojas a un tono rojo intenso durante el otoño, lo que creará un punto de color que será ideal para usar como escenario para fotos. A medida que avanza la estación, las hojas pueden tener un tono desde el amarillo hasta el morado, por lo que tendrá una serie de matices que ayudarán a decorar los espacios.

El árbol debe estar al sol.
Lo mejor es sembrarlo en un lugar donde reciba la mayor cantidad de sol disponible o en la semisombra; esto permitirá que se desarrolle sin problemas. En caso de querer que se desarrolle como un árbol que dé sombra, es importante tener en cuenta que puede alcanzar alturas de 15 metros.

Este árbol puede tener varias tonalidades.
El árbol también es muy resistente a las bajas temperaturas, por lo que no hay que preocuparse de su deterioro durante el invierno. Mientras que el riego solo debe ser frecuente en su etapa joven o en periodos de sequía prolongados. Debido a eso, es una planta que es muy fácil de cuidar.