Si tenés un limonero en casa y notás que le cuesta florecer o dar frutos, es probable que necesite un buen plan de nutrición. Abonar correctamente este árbol es clave para estimular su crecimiento, fortalecer sus raíces y asegurar una cosecha abundante y sabrosa. Existen cinco opciones que usan los expertos para mantenerlo sano y productivo durante todo el año.
Uno de los métodos es la utilización de cenizas, sobre todo las de madera. Podés juntar las que sobran de la parrilla después de los asados en casa. Estas aportan una buena cantidad de fósforo, potasio y magnesio. Siempre tenés que agregar las cenizas en la base del árbol y en la proyección de la copa, pero nunca pegadas al tronco.

Mirá estos trucos.
Si además de frutas querés que tu limonero tenga flores, entonces tenés que darle un buen té de cáscaras de banana. Solamente tenés que guardar las cáscaras de esta fruta e infusionarlas con agua. Una vez que el líquido se enfríe, podés usarlo para regar las raíces.

Las cenizas aportan nutrientes clave para tu limonero
Otro buen truco para que esta planta crezca vigorosa es guardarte las borras de café que te sobren. Este elemento mejora la estructura del suelo y también es un buen aporte de nitrógeno, fósforo y potasio. Siempre es mejor hacerlo en compost, pero también podés agregarlo directamente en las raíces.
El hierro es otro de los nutrientes que no puede faltarle a tu limonero. Este mineral sirve para que el tronco se ponga mucho más firme y las hojas de un tono verde brillante. Un truco casero muy útil es colocar clavos o alambres oxidados en un recipiente con agua. Dejalos reposar durante 12 horas, retiralos y usá esa agua para regar la base del árbol.

Probá con este secreto.
Finalmente, no hay que olvidarse del siempre confiable compost. Puede ser alguno que hayas hecho en tu compostera con residuos orgánicos acumulados o también alguno que compres en los viveros, donde suelen ofrecer mezclas bien equilibradas. Vas a notar cómo tu limonero crece con más fuerza.