En 2012, Lilita Carrió tomó una decisión que marcó un antes y un después en su vida personal: dejó su departamento en Barrio Norte, uno de los barrios más tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires, y se trasladó a un barrio privado en Exaltación de la Cruz. Allí adquirió un terreno de más de 4.400 metros cuadrados y construyó una casa amplia, de una sola planta, donde cada ambiente está lleno de luz natural y conectado con la tranquilidad del entorno. La exfuncionaria pública eligió este rincón del mapa bonaerense con la intención de alejarse del ritmo acelerado de la ciudad y reencontrarse con la calma, la espiritualidad y el verde.

Vista desde arriba de la casa de Lilita Carrió.
De acuerdo a lo que trascendió, la mudanza de Lilita Carrió estuvo motivada por una razón muy personal, su fe. “Si de verdad se llama así (Exaltación de la Cruz), tengo que ir a vivir ahí”, habría dicho a sus allegados. Hoy, su vivienda se destaca por tener un parque soñado, repleto de árboles, arbustos de distintas formas y tamaños, y una explosión de colores gracias a las plantas con flores que cuida con dedicación. Entre las especies preferidas de la abogada se encuentran los jazmines, cuyas flores blancas aromatizan el aire; las enredaderas, que decoran las columnas de la propiedad con su verde vibrante; y las clásicas rosas, que aportan elegancia y romanticismo al jardín.

La exfuncionaria disfruta del verde.

La propiedad esta repleta de vegetación.

Las flores predominan en el ambiente. Foto: (Fernando de la Orden)..
Pero el amor de la exlegisladora por la naturaleza no se limita solo al exterior de su casa, en su interior también se puede ver su gusto por lo natural y lo estético. En distintos rincones hay jarrones con arreglos florales frescos que llenan los espacios de vida y color. Las macetas con plantas decoran tanto galerías como ambientes internos. Lilita Carrió convirtió su hogar en un verdadero refugio personal, donde cada rincón refleja su personalidad y sus creencias.

La galería abierta conecta toda la casa.

Lejos de la ciudad y cerca de la naturaleza. Foto: (Fernando de la Orden).

Los bancos rústicos no faltan en la casa de la política.
Cómo es por dentro la casa de Lilita Carrió
Desde que se entra a la casa de Lilita Carrió, se nota un clima cálido y muy personal. Las paredes están pintadas en colores claros, lo que hace que todo se vea más amplio y tranquilo. En el living, hay un sillón grande en tono claro con almohadones bordados y una repisa con libros que le da un toque muy acogedor. Sobre la mesa ratona hay más libros y adornos, también en varios espacios hay distribuidos algunos jarrones antiguos. No faltan los cuadros, crucifijos y otros objetos que muestran una fuerte creencia religiosa. Las alfombras ayudan a que el ambiente se sienta cómodo sin recargarlo.

Lilita tiene su propio altar en su casa. Foto: (Fernando de la Orden).

La entrada con aires campestres que tiene el hogar de la política. Foto: (Fernando de la Orden).

El luminoso living de Carrió. Foto: (Fernando de la Orden).
En otros espacios de la casa se repite ese estilo entre lo simple y lo cuidado. Hay muebles de madera, varios con ese aspecto envejecido que le da mucha personalidad al lugar. Entre los adornos se destacan pequeñas imágenes religiosas, espejos con marcos dorados y algunas piezas de cerámica hechas a mano.

A pesar de los grandes ventanales, hay lámparas por toda la propiedad. Foto: (Fernando de la Orden).

La pileta para disfrutar en los días de verano. Foto: (Fernando de la Orden).

La galería rodea toda la casa. Foto: (Fernando de la Orden).
Las lámparas de pie completan la escena con una luz cálida que suma a ese aire tranquilo y reflexivo que se respira en toda la casa. El inmenso patio, además de toda la vegetación que tiene, también cuenta con una pileta que tiene un avista increíble al paisaje verde.