Con la llegada de los primeros días fríos, las botas vuelven a ocupar un lugar central en nuestro armario. Ya sea de cuero, gamuza o materiales sintéticos, son el calzado ideal para mantener los pies abrigados y con estilo durante el otoño e invierno. Pero también es cierto que, con la humedad, la lluvia y el guardado, es muy común que empiecen a acumular olor, manchas o incluso moho.
La humedad es el peor enemigo de ellas, puede deteriorar los materiales, deformar su estructura y generar malos olores que resultan difíciles de eliminar si no se actúa a tiempo. Muchas personas creen que cuando esto ocurre ya no hay vuelta atrás, pero lo cierto es que con el truco adecuado se pueden limpiar y restaurar fácilmente, dejándolas como si recién salieran de la zapatería.

Mirá cómo recuperarlas.
Existe una técnica simple y casera para eliminar la humedad de tus botas, renovar su aspecto y extender su vida útil. Lo mejor de todo es que no necesitás productos caros ni herramientas especiales: solo un poco de paciencia y algunos elementos que probablemente ya tengas en casa.

No las dejes percudir.
Lo primero que vas a hacer es airearlas y sacudirlas un poco si es necesario y les vas a pasar un cepillo para zapatos y, de esta manera, eliminar todos los hongos verdes superficiales que puedan tener. Por otro lado, vas a preparar una solución casera para limpiarlas.
En un cuenco, vas a mezclar una taza de agua con una cucharada generosa de bicarbonato de sodio y vas a humedecer un paño en esta mezcla. A ese mismo lo vas a pasar por todas las botas y las vas a dejar secar. Cuando estén secas, vas a mezclar una parte de agua por dos de vinagre y también vas a hacer el mismo proceso.

Una solución fácil.
Cuando se hayan secado otra vez, vas a pasar con otro paño seco una pasta para zapatos incolora, dejá secar y, finalmente, lustrá con un paño seco o con un cepillo para sacar el brillo. Esto sirve para las que son de cuero y las recupera casi al instante sin tanto esfuerzo.