Aunque muchos desechan los baldes de pintura vacíos sin pensarlo dos veces, existe una forma creativa y estética de darles una nueva vida. Con algunos materiales sencillos y un poco de imaginación, este elemento puede convertirse en un objeto decorativo ideal para cualquier habitación.

Así se transforma un simple balde de pintura en un canasto de estilo boho, ideal para decorar
El primer paso es forrar por fuera uno de estos baldes de pintura con tela de yute. Luego, se puede decorar pintando flores, dibujos o usando stencil con los colores que más te gusten. Para darle un acabado más boho, se recomienda pegar soga o cuerda de yute en la base y en la parte superior del balde de pintura, dando cuatro vueltas en cada extremo. Todo esto se fija fácilmente con una pistola de silicona caliente. El interior también puede forrarse con una tela blanca, lo que le aporta prolijidad y calidez.

Con CDs viejos, cuerda y brochettes, podés crear una tapa original y resistente para tu nuevo canasto
Para finalizar, la tapa se arma con dos CDs reciclados. En uno se pegan los palitos de brochette desde el centro hacia afuera, mientras que en el otro se enrolla cuerda de yute en forma de espiral. Luego se unen ambos, entrelazando cuerda entre los palitos para lograr un efecto de telaraña. Se le añade una manija al centro y el canasto queda listo. Así, los baldes de pintura pueden transformarse en canastos ideales para ropa, toallas o lo que se desee, sumando estilo a través del reciclaje y la decoración.

mostrandocomosefaz. Fuente: (Instagram)
Transformá frascos de vidrio en farolitos vintage
Por otro lado, si tenés frascos de vidrio que ya no usás, hay una forma muy simple de convertirlos en adorables farolitos para decorar tu hogar. Con cuerda, un poco de pintura y una vela LED, podés sumar calidez y encanto en pocos minutos.
Lo primero es limpiar bien el frasco. Luego, podés pintar el exterior con una pintura translúcida o dejarlo al natural y envolver la parte superior con hilo rústico. Un toque extra es añadir un pequeño asa con alambre para poder colgarlo. También podés pegar piedritas o perlas para lograr un efecto más romántico o vintage.
Estos farolitos quedan perfectos en estanterías, balcones o mesas auxiliares. Son una opción hermosa para ambientar cualquier rincón y, además, una forma sustentable de aprovechar lo que ya tenés. Este tipo de ideas nos recuerdan que el reciclaje puede convivir con la decoración sin perder estilo.