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Reciclaje

No tires las botellas de plástico: mirá cómo hacer tu propia huerta sin nada de espacio

Además de reciclar, también tendrás una huerta vertical orgánica.

Nicolás Amato
Nicolás Amato
Botellas. Fuente: (X)
Botellas. Fuente: (X)

Si tenés varias botellas de plástico en casa, podés transformarlas en una huerta vertical práctica y ecológica. Solo necesitás cortar la parte inferior de las botellas y llenarlas con un poco de tierra. Luego, las organizás boca abajo, de a tres o cuatro, para formar una estructura vertical que permita aprovechar el espacio al máximo. Este método es ideal para balcones o patios pequeños, donde no entra una maceta tradicional.

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Con simples botellas de plástico, se puede crear una huerta vertical en cualquier rincón del hogar

Cada nivel del jardín vertical se arma con otra botella, esta vez con el pico hacia abajo, colocada dentro de la anterior. De esta forma, el agua que se riega desde arriba va descendiendo y humedeciendo todas las capas inferiores. En cada una de estas botellas, una vez colocada la tierra, agregás las semillas que prefieras, como lechuga, acelga u otras variedades de hojas verdes. Con este sistema, no solo cultivás tus alimentos, también reducís la basura.

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.El sistema permite que el agua se filtre de forma natural entre las botellas y riegue todas las plantas

Este tipo de huerta casera es una excelente forma de reutilizar materiales que usualmente se descartan. A medida que crecen las plantas, vas a notar que el sistema se mantiene casi solo gracias a la circulación del agua entre las botellas. Además de ser una alternativa económica y funcional, es una acción concreta para promover el reciclaje desde casa.

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5.min.green. Fuente: (Instagram)

 

 

Transformá tus frascos de vidrio en faroles decorativos 

Por otro lado, si tenés frascos de vidrio guardados y no sabés qué hacer con ellos, podés convertirlos en faroles decorativos sin gastar de más. Solo necesitás frascos limpios, un poco de alambre para hacer el soporte y una vela pequeña en su interior. En pocos minutos, ya tenés una pieza cálida y funcional para iluminar tus espacios.

Estos faroles pueden colgarse en el jardín, en el balcón o incluso usarse como centros de mesa. Podés decorarlos con pintura para vidrio, papel vegetal o sogas rústicas, lo que les da un toque artesanal muy especial. Además, como cada frasco es distinto, el efecto de la luz también varía y genera un ambiente único.

Este tipo de idea no solo embellece tu casa, también fomenta el uso creativo de objetos que normalmente terminan en la basura. Es una excelente forma de fomentar el reciclaje y cuidar el planeta sin dejar de lado el diseño y la estética del hogar.