En un medio donde las exposiciones públicas son moneda corriente, Esteban Mirol eligió otro camino. Desde hace catorce años comparte su vida con Graciela Iglesias, una mujer que no pertenece al mundo del espectáculo, pero que encaja a la perfección con el estilo pausado y reflexivo del conductor.
El periodista reveló: “Me la presentó Romina Lachmann, ella me decía que tenía una mujer que era para mí, y yo le dije que me la presente. Así nos conocimos un día en un boliche que ya cerró en Puerto Madero”. Desde entonces, Esteban Mirol y Graciela Iglesias construyen una relación que desafía los estereotipos.

La presentación en 2024.
Mientras todos conocemos a Esteban Mirol, husmeamos el perfil de Graciela para conocer su costado profesional. En las redes, se destaca porque tiene un centro de estética donde realiza tratamientos faciales y corporales. La pareja del ex Radio 10 es técnica profesional en alimentación, salud y actividad física.

En su consultorio.
Para llevar a lo más alto su centro de estética, Graciela Iglesias hizo una alianza comercial con Alberto Cormillot y no deja de compartir reels y detalles de los tratamientos que realiza.

Las capacitaciones son importantes.
La especialista también trabaja dando capacitaciones antropométricas y relacionadas con el área que le compete. En su imagen personal trabaja mucho con una presencia indiscutible: es elegante, pulcra y se mantiene activa con el pilates, fresca, estilosa. Definitivamente, una mujer empoderada y hermosa, y así es como cada uno fluye en su área profesional con éxito.

El deporte es importante para ella.
Aunque Mirol e Iglesias recién hicieron su primera aparición pública en los Martín Fierro Latino 2024, su vínculo ya era sólido desde hace más de una década. “La relación fue creciendo sin presión. Nos hicimos bien desde el principio”, contó él en una entrevista con Revista Gente.

Los viajes no faltan.
Entre cenas tranquilas, viajes compartidos y el disfrute de las pequeñas cosas, lograron crear una intimidad genuina y a prueba de etiquetas.

Elegantes y hermosos.
El secreto de la pareja: cada uno en su casa
Uno de los rasgos más llamativos del vínculo entre Esteban Mirol y Graciela Iglesias es su elección de no convivir. “Cada uno en su casa, pero juntos cuando queremos”, resumió el conductor, con la naturalidad de quien conoce bien sus propios ritmos.

Hace 14 años que comparten la vida.
Lejos de generar distancia, la dinámica fortaleció el vínculo: respetan sus espacios, cultivan intereses individuales y disfrutan de cada encuentro como si fuera el primero.

Las cenas como citas son clave.
No comparten techo, pero sí el entusiasmo por el diálogo, la lectura y la vida simple. En tiempos donde el vértigo emocional parece la norma, ellos demuestran que otra forma de amar también es posible. La clave, dicen, está en el respeto, la risa y el cuidado mutuo.