¿Querés sembrar en tu jardín una exótica planta y lograr embellecer tus espacios verdes con su constante floración? Los expertos en jardinería desvelan algunas de las características más especiales de la Orquídea Epidendrum, una especie que florece con sencillez y elegancia por varios meses, para llenar de color y vida tus canteros.
De acuerdo a los viveristas, esta hermosa planta sorprende no solo por su gran resistencia y belleza, sino también por su rápida adaptabilidad a los cambios climáticos. Se trata de un género que cuenta con unas 1000 especies, en su mayoría de hábitos epífitas, que se encuentran distribuidas ampliamente en América tropical.

Postal de una hermosa Orquídea Epidendrum sembrada en tierra fértil.
Orquídea Epidendrum, la planta de floración prolongada que embellece cualquier espacio
Los jardineros profesionales explican que la Orquídea Epidendrum se destaca por sus tallos delgados, hojas alargadas y una infinidad de diminutas flores coloridas que, como se aprecia a simple vista en las imágenes, brotan en pequeños racimos que duran hasta 6 meses. En ese sentido, es preciso aclarar que de estas florcitas crecen hijuelos, lo que permite que siga floreciendo de manera constante.

Podés fertilizarlas cada 15-20 días en época de primavera-verano.
A diferencia de otras especies más exigentes, la Orquídea Epidendrum es considerada como una planta de bajo mantenimiento, fácil de cultivar en macetas e ideal tanto para coleccionistas de plantas como para principiantes. Aunque es originaria de climas cálidos, se desarrolla mejor en lugares con buena ventilación y abundante luz indirecta.

Imagen de una bella Orquídea Epidendrum cultivada en maceta.
Los especialistas en botánica recomiendan ubicar a esta bella planta cerca de árboles o a la par de una ventana para recibir los rayos del sol filtrados por unas 4-6 horas al día. Asimismo, a la Orquídea Epidendrum le gusta mucho la humedad, pero no el exceso de agua, por lo que debe regarse solo cuando el sustrato esté seco al tacto.
Por último, el consejo es ofrecerle agua de lluvia o reposada con mayor frecuencia en verano, cada 3-4 días, mientras que en invierno el riego debe ser mucho más escaso. ¿Por qué requiere de una buena circulación de aire? Al igual que muchas otras plantas, es preferible brindarle espacios ventilados para prevenir hongos y mantener su follaje sano. Como dato de color, le encanta que le retiren las hojas y flores marchitas para conservar energías.