Tu jardín puede verse invadido de insectos, aunque es preciso saber detectar cuáles de ellos son beneficiosos para tus plantas y por qué nunca, pero nunca, debés matarlos. De acuerdo a los jardineros profesionales, estos bichos juegan un papel crucial en el mantenimiento de un ecosistema saludable en relación a tu huerto, canteros y/o maceteros.
Dicho de otra manera, estos insectos ayudan notablemente a controlar las plagas de tu jardín, polinizan las flores de tus plantas y contribuyen a la descomposición de materia orgánica, por lo que mejoran la salud del suelo y ayudan tanto a la vitalidad como productividad de tus especies favoritas.

Postal de un abejorro "trabajando" sobre una flor amarilla.
Abejorros
Según los especialistas en botánica, los abejorros son insectos esenciales para la polinización de cualquier planta, ya que facilitan la reproducción de diversas especies, especialmente de aquellos ejemplares que producen frutos y semillas. En ese sentido, no dudes en dejar que estas abejas grandes realicen su trabajo en tu jardín, ya que buscan principalmente polen en lugar de néctar, lo que las convierte en polinizadores mucho más eficientes para tu huerto casero durante la primavera y el verano.

Imagen de una mariquita posada sobre el follaje de una planta.
Mariquitas
En este segundo caso, los viveristas señalan que las mariquitas se alimentan de pulgones, cochinillas y otros insectos dañinos para las plantas, razón por la que te ayudarán a controlar estas plagas de forma natural. Además, no es un secreto que estos escarabajos de jardín son muy fáciles de reconocer en cualquier espacio verde al portar un cuerpo de forma ovalada redondeada y una coloración muy característica, que va desde un color rojo intenso hasta un tono amarillo o anaranjado con sus distintivas manchitas negras.

Foto de una mantis religiosa en su hábitat natural.
Mantis religiosa
La mantis religiosa es otro de los insectos más beneficiosos para tu jardín que, a decir verdad, se distinguen por ser unos depredadores voraces en relación a una gran variedad de plagas como pulgones y moscas. Si bien son muy efectivos para cuidar de las huertas, evitando que otros bichos coman los frutos de las plantas, también es cierto que son especialmente útiles para ahuyentar ratones, lagartijas o ranas. No obstante, sus presas más habituales son las arañas, moscas, saltamontes y grillos, entre otros individuos dañinos.

Una hermosa libélula posada sobre una hoja.
Libélulas
Las libélulas no solo se destacan en su hábitat natural por ser uno de los insectos voladores más ágiles y veloces del reino animalia, sino también por ser excelentes depredadores de mosquitos y otros bichos pequeños que pueden lastimar a las vegetaciones. En efecto, contribuyen al control biológico y no pican a los seres humanos, por lo que debemos estar tranquilos al notar que están en nuestro jardín.

Varias lombrices de tierra asomadas en la superficie del suelo.
Lombrices de tierra
Por último, en esta pequeña clasificación con los cinco insectos más beneficiosos para tus plantas, se encuentran las lombrices de tierra. Estas especies no tienen dientes, pero se alimentan de materia orgánica, degradan el suelo y ayudan a su descomposición. En ese sentido, son idóneas para lograr que las plantas asimilen mejor los nutrientes creando un entorno mucho más saludable y productivo, ya que regeneran la estructura de la tierra y favorecen en torno a la retención de agua.