Si convivís con gatos como mascotas, seguramente sabés que son curiosos por naturaleza y que les encanta masticar hojas, flores o lo que encuentren a su paso. Además, son traviesos y aman la naturaleza, por lo que seguramente estarán muy cerca de tus plantas si no tienen acceso a un patio o jardín con árboles.
Muchas veces, decoramos nuestros hogares con especies bonitas y populares sin saber que algunas de ellas, aunque bellísimas y populares, pueden ser peligrosas para su salud. Existe una larga lista de plantas que conviene mantener fuera del alcance de tus felinos o podrías tener que pasar por el veterinario. Acá te dejamos una lista con 8 que deberías mantener alejadas de ellos.

Las Hortensias no son buenas para gatos.
Eucalipto: Su aroma es refrescante y se usa mucho en aromaterapia. Sin embargo, es tóxico para los gatos y puede causar vómitos, diarrea o debilidad, incluso hasta convulsiones según sea la ingesta.
Monstera: Muy elegida por su aspecto tropical en casi todas las decoraciones del hogar. Contiene oxalatos de calcio que irritan la boca y la lengua de los gatos, provocando babeo excesivo y molestias al tragar, así como también problemas respiratorios.
Laurel: Aunque lo usamos en la cocina y es un ingrediente común, sus hojas pueden causar problemas gastrointestinales si son ingeridas por tu gato, lo que puede derivar en infecciones estomacales.

Mantenelos alejados de los Lirios.
Lirios: Es una de las plantas más peligrosas para los gatos. Incluso una pequeña cantidad puede causar insuficiencia renal grave. De hecho, si lo tenés en floreros o jarrón, también tenés que cuidarlos: los gatos suelen tomar el agua de allí por curiosidad, y hasta esa agua puede resultar tóxica para ellos.
Tulipán: Sus bulbos son especialmente tóxicos y pueden provocar vómitos, diarrea y letargo.
Hortensia: Su apariencia delicada engaña, ya que contiene sustancias que pueden provocar vómitos y diarrea en los gatos. De hecho, hay casos en los que se observó desorientación en los animales tras ingerirla.
Amapola: Aunque es encantadora a la vista, esta planta puede afectar el sistema nervioso de tu gato y causar síntomas neurológicos. Actúa como un veneno que ataca tanto el sistema digestivo como el nervioso.
Ficus: Común en interiores, su savia es irritante y puede provocar problemas digestivos y cutáneos. Los gatos suelen masticar sus hojas, lo que les provoca vómitos.

El Ficus tampoco les hace bien.
Antes de sumar nuevas plantas a tu hogar, investigá si es segura para tus mascotas, especialmente si tenés gatos, que son los más curiosos y hasta juguetones. Hay muchas opciones amigables para ellos que podés elegir sin renunciar al verde en casa y sin tener flores lindas.