Minuto Neuquen

Reciclaje

Con 1 balde plástico vacío: creá esta mesa "low cost" y minimalista que parece recién comprada en un bazar

Con muy pocos materiales e ideas creativas podés transformar objetos.

Nicolás Amato
Nicolás Amato
Balde plástico. Fuente: (X)
Balde plástico. Fuente: (X)

A veces, los objetos más simples esconden el potencial de convertirse en piezas únicas para decorar la casa. Es el caso de este proyecto, que transforma un balde plástico en una mesa original, práctica y con un estilo que recuerda al diseño escandinavo.

aaaaaaaaaaaaaaa (1)

 Caños de PVC y un balde plástico: la combinación perfecta para una mesa decorativa

Todo comienza con un balde plástico grande, colocado boca abajo como base. A su alrededor, se pegan caños de PVC, cortados a la misma altura, formando un cilindro firme y visualmente atractivo. Para reforzar la estructura, se utiliza una cuerda gruesa que mantiene los caños unidos al balde, mientras todo se fija con pegamento resistente. Encima, se añade una tapa de madera circular, previamente lijada, que actúa como superficie de apoyo. Una vez montada la estructura, se pinta todo con esponja y spray para lograr un acabado parejo y moderno.

53240

Un simple balde plástico pintado y transformado en una mesa elegante y funcional

Este truco demuestra cómo un balde plástico puede convertirse en un mueble funcional, ideal para sumar al living o dormitorio. Además, es una excelente oportunidad para fomentar el reciclaje y evitar que materiales útiles terminen desechados sin necesidad.

Lautaro Martínez

curiguay. Fuente: (TikTok)

 

 

Reutilizá frascos de vidrio y creá un organizador de cocina simple y encantador

Por otro lado, si tenés frascos de vidrio vacíos acumulándose, esta idea puede ser justo lo que necesitás. Convertilos en un organizador de cocina colgante que no solo ahorra espacio, sino que también le da un toque rústico y práctico a cualquier ambiente.

Solo necesitás una tabla de madera, ganchos metálicos, abrazaderas y tus frascos preferidos. Se atornillan las abrazaderas a la tabla y se ajustan los frascos dentro. Luego, se cuelga todo en la pared, cerca de una mesada o estante, para guardar especias, utensilios pequeños o lo que se te ocurra. Podés decorarlos con etiquetas o pintarlos con pintura para vidrio.

Este tipo de proyectos aprovechan materiales que solemos descartar y se convierten en aliados de la organización.