Comenzó una nueva semana y tenemos otro truco de reciclaje para compartirte. Esta vez, la idea es darle una segunda oportunidad a esas botellas plásticas o de vidrio que tengas en casa y que no las estés usando, o que ya estabas pensando en tirar a la basura. El objetivo es crear un cerrador de bolsas, pero de una forma mucho más económica y creativa. Te vas a sorprender con el resultado.

Podés darle una oportunidad a esas tapas de botellas para cerrar bolsas. Fuente: (@maximiliana.es).
Lo único que vas a necesitar es una botella, ya sea plástica o de vidrio, un cuchillo, una trinchera o un cortador de vidrio (en el caso de que elijas trabajar con vidrio). También vas a necesitar un encendedor o un fósforo para calentar los bordes y evitar que queden filosos. Una vez que tengas eso, cortá la parte superior de la botella plástica, asegurate de dejar los bordes bien lisos para no lastimarte, y después retirale la tapa rosca del pico.

Lucite con este truco.
Este truco es muy fácil: lo que vas a hacer es tomar con tus manos una bolsa, ya sea que contenga arroz, avena o lo que vos quieras, y le vas a hacer una especie de rosca con las manos. Luego, insertás la parte superior de la botella plástica que acabas de cortar, ya sea de vidrio o el de plástico, y una vez que la coloques bien, abrís la parte de la bolsa que quedó sobrante por arriba y cerrás con la tapa rosca que separaste antes. De esta forma, tenés un cerrador de bolsas muy práctico y económico, sin gastar dinero extra ni usar otros elementos.

Colocás la tapa por encima y se convierte en un contenedor económico en simples pasos.
En caso de que quieras usar el arroz, avena o el alimento que hayas colocado en la bolsa, vas a sacar la tapa rosca y directamente volcás el producto en un plato o en el recipiente que estés por usar. No hace falta quitar el soporte que colocaste al principio. La idea es que la bolsa quede bien cerrada y firme, para que no se pierda nada del producto.