Si hay algo que Muna Pauls sabe hacer es vestirse con identidad propia. Con actitud y frescura, se convirtió en un verdadero ícono de estilo para su generación. Su última aparición pública, captada entre el subte neoyorquino y el set de fotos, lo confirma: los abrigos son el gran statement de la temporada, y ella los lleva como nadie.
Muna Pauls apuesta por el layering con una blazer oversized en cuadros verdes, una pieza que ya es un clásico del armario otoñal. Debajo, la cantante lleva un crop top negro que equilibra el look y suma un toque relajado. Los jeans Oxford en tono marrón gastado y las zapatillas deportivas verde petróleo rematan un estilismo urbano y noventoso, perfecto para moverse por la ciudad sin perder estilo.

Los tonos óxido aportan calidez.
El detalle estrella de Muna Pauls: los lentes de marco grueso en azul noche que elevan la vibra intelectual y cool en una sola pasada. Otro de sus abrigos potencia aún más su outfit: una campera de piel sintética que es digna de una editorial de moda y, por eso, también se ha convertido en una de las prendas más deseadas por las fashion lovers.
El ítem del momento
La hija de Agustina Cherri luce una campera de piel sintética con efecto peluche, en tonos marrón oscuro con vetas más claras. Esta prenda, sin dudas, se convierte en protagonista absoluta. Combinada con un top gris oscuro y jeans en el mismo tono del atuendo anterior, el total look gana fuerza y profundidad gracias a las texturas.

La campera maximalista.
El beauty look de Muna acompaña con un peinado al natural y unas gafas cat-eye bordó que le dan esa dosis de misterio que nunca está de más. El maquillaje se mantiene minimalista en ambos looks, lo cual está de moda y podés imitar con la piel fresca, labios nude y poniendo el foco en las cejas. Una elección ideal para destacar las prendas sin distraer la atención.

Un extra, el abrigo de polipiel en tono claro.
En definitiva, los abrigos de Muna Pauls no son solo una elección estética, son una declaración de intenciones. Versátiles, funcionales y llenos de carácter, invitan a jugar con los contrastes: formal e informal, elegante y rebelde, clásico y moderno.