Si hay algo que no debe faltar en tu alacena, eso es el clásico frasco de café. No solamente porque desde que somos chicos es una bebida muy tradicional en los hogares, sino también porque el café se volvió algo rutinario para los fanáticos de las infusiones. Seguramente cuando los desocupás, los desechás a la basura o no sabes qué utilidad darles y es por eso que en esta nota vamos a enseñarte un truco buenísimo y muy fácil de hacer que te servirá de organizador de cocina.

Reciclá los frascos de café. Fuente: (@flor.deco).
Qué necesitás
Frascos de café
Pintura acrílica (color a elección)
Cinta de papel
Decoración: corcho, chinches, hilo de yute (a elección)
En simples pasos
De una forma muy práctica, vas a llevar adelante este truco de reciclaje económico y simple de hacer. Lo primero es lavar muy bien los frascos de café y quitar todas las etiquetas. Dejá secar bien.

Reciclá y sorprendete con el resultado.
En este caso, se eligió una marca en particular porque la tapa dorada potenciaba el truco. Sin embargo, usá el frasco de café que tengas en casa. La idea es que pegues cinta de papel en distintas zonas del envase para que cuando pintes por encima, esa zona quede vacía y puedas mirar al interior del frasco.
Pegá un trozo de cinta en la parte superior del envase y otro en zona inferior. En este ejemplo te mostramos cómo se ocupó el frasco para contener arroz, pero podés guardar cereales, frutos secos, galletas o lo que se te ocurra.

Potenciá tus espacios con esta idea.
Cuando ya tengas pegada la cinta, comenzá a pintar de forma prolija y dejá secar. Si conseguís la pintura en aerosol, mejor porque lo harás más rápido. Al secarse la pintura, vas a sacar la cinta y verás cómo queda el frasco de café. Dejá secar bien.
El momento de la decoración del frasco queda 100% a tu elección. Podés colocar por encima un trozo de corcho armando un cartelito, como se hizo en este ejemplo, o potenciarlo con hilo de yute, puntilla o lo que vos quieras.