Hay secretos que pasan de generación en generación y que, a pesar del paso del tiempo, siguen demostrando su eficacia. Uno de ellos es el truco casero que usaban muchas abuelas para mantener a raya a las cucarachas en la cocina, especialmente en los estantes donde suelen esconderse.
Simple, natural y económico, este remedio casero no solo espanta a estos indeseables insectos, sino que también deja un aroma agradable en tu hogar. El truco consiste en preparar una infusión con hojas de laurel y clavos de olor. Ambos ingredientes son muy conocidos por su aroma fuerte y penetrante, pero lo que no todos saben es que ese mismo aroma es insoportable para las cucarachas.

Probá con una solución casera.
Por eso, esta mezcla se convierte en un excelente repelente natural, libre de químicos y seguro para usar cerca de alimentos. Prepararlo es muy fácil: en una olla pequeña, colocá un puñado de hojas de laurel secas y una cucharada colmada de clavos de olor. Agregá dos tazas de agua y llevá a hervor.

No contamina nada.
Una vez que la mezcla hierva, dejala reposar hasta que esté completamente fría. Luego colala y verté el líquido en un rociador limpio. Así tendrás listo tu repelente natural. Para aplicarlo, simplemente rociá el líquido sobre los estantes de la cocina, especialmente en las esquinas, grietas o rincones donde puedan esconderse las cucarachas.
También podés humedecer un trapo con la infusión y pasarlo por las superficies. Es recomendable repetir este procedimiento una vez por semana, o cada vez que limpies los estantes. Además de ser efectivo, este método tiene la ventaja de no representar un riesgo para niños ni mascotas, y no contamina los alimentos.

Un método natural.
A diferencia de los insecticidas comerciales, que suelen tener olores fuertes y químicos agresivos, esta infusión aporta un aroma especiado que perfuma suavemente la cocina. Si buscás una solución natural, duradera y aprobada por generaciones de amas de casa, esta infusión de laurel y clavo de olor es el truco ideal.