Luis Majul, uno de los periodistas más conocidos del país, recibió recientemente una crítica pública inesperada y directa, nada menos que de su propio hijo, Octavio Majul. En una entrevista concedida en FM Metro con Cayetano y Martín Reich, el politólogo, músico y doctor en Ciencias Sociales no se guardó nada y volvió a hablar del vínculo con su padre.
Octavio terminó dejando definiciones filosas sobre su figura pública y profesional. En 2024, durante una charla en la Facultad de Comunicación de la USBA, ya había hablado de su progenitor, ahora redobló la apuesta en esta nueva entrevista.

Luis Majul recibió críticas.
“Mi viejo pasó de competir con Lanata a competir con el gordito insignificante de Jony Viale”, lanzó sin filtro, en referencia al presente mediático de su padre. Lejos de intentar suavizar sus palabras, dejó en claro que mantiene una visión crítica de la carrera periodística de Luis Majul.

Su hijo Octavio no se guardó nada.
A lo largo de la entrevista, Octavio fue desgranando recuerdos de su adolescencia bajo los gobiernos kirchneristas, marcados por los escraches y las tensiones políticas. “A los 17 o 18 años íbamos por la calle y lo puteaban a mi viejo. Yo me la pasaba separando a los kirchneristas de él”, contó. Ante la pregunta sobre su propia identidad política, respondió con ambigüedad: “¿Qué es ser kirchnerista? Lo fui cuando Cristina se despidió en 2015. Fui a la plaza. Pero ahora no lo voté a Santoro”.
También se refirió a la postura política y profesional del comunicador con una crítica clara: “¿Vamos a sorprendernos de que a mi viejo le importe más el efecto político de lo que dice que la verdad? Yo no lo consumo. Me haría mal si lo hiciera”. Octavio Majul, quien decidió no seguir los pasos del periodismo pese a haber sido impulsado por Luis Majul a estudiar en TEA, hoy se dedica a la música y a la reflexión académica.

Criticó a su padre.
“Él me pidió que estudiara en TEA. Estuve seis meses y me fui. No quería ser periodista. Tengo una canción con el Mono de Kapanga que se llama Malandra”, comentó, dejando ver que su camino va por otro lado, lejos del micrófono televisivo. Por último, Octavio también dejó una mirada crítica sobre el panorama político argentino actual, enfocándose en la baja participación electoral y el fenómeno Milei: “La victoria de Milei fue un síntoma de la crisis política. Hoy parece que esa crisis se profundizó. La mayoría en la Argentina es la que no fue a votar. Esa gente no se siente interpelada por el sistema”.