Julián Weich es sin dudas una de las figuras más emblemáticas de la televisión argentina, con una carrera que abarca varios éxitos. Aunque se mantuvo alejado del mundo del espectáculo durante un tiempo, el conductor decidió retomar su lugar frente a las cámaras y hoy es uno de los referentes de El Nueve, donde lidera cada mañana el magazine “Qué mañana”. A lo largo de su trayectoria, el presentador supo mantener un perfil bajo y siempre optó por resguardar su vida personal lejos del ruido mediático.
El animador de TV es padre de cuatro hijos, fruto de dos relaciones distintas. Con Valeria Wainer tuvo a Iara, Jerónimo y Tadeo, mientras que Tomás nació de su vínculo con Bárbara Esses. Al igual que su famoso padre, los chicos prefieren mantenerse alejados del foco público. Sin embargo, hace un tiempo, el nombre de la única hija mujer de Julián Weich empezó a ganar protagonismo en los medios gracias a su elección profesional. Iara decidió forjar un camino propio, completamente diferente al del conductor de El Nueve, en el cual apostó al mundo de la moda junto a su amiga y socia Julieta Alalu. Juntas crearon “Bunker”, un local dedicado a la venta de ropa de segunda mano con una propuesta que busca cuidar el medio ambiente, promover la reutilización y fomentar un consumo más sustentable y consciente.

Julián con sus cuatro hijos.

Padre e hija disfrutan de pasar tiempo juntos.

Iara tiene 34 años.
La joven hija de Julián tiene una historia interesante detrás de su emprendimiento. Antes de lanzarse al proyecto, estudió medicina y administración de empresas, y trabajó en publicidad. Sin embargo, con el tiempo se dio cuenta de que su verdadera pasión era otra: “Mi viejo me alentó a cambiar porque sabía que yo ya no brillaba en donde estaba. En ese sentido, mis papás siempre me incentivaron a que fuera feliz, incluso cuando no sabía qué era lo que me hacía feliz”, contó Iara en una entrevista y dejó en claro el apoyo que siempre recibió tanto de su madre como de su padre con quien es muy compinche.

Iara junto a su amiga y socia Julieta.

El proyecto empezó en un monoambiente en Colegiales y hoy ya cuenta con un local en Palermo y envíos a todo el país.
Pero el trabajo que la hija del presentador de televisión realiza junto a su amiga no queda solo en la moda circular, sino que su mirada va mucho más allá. Junto con la agencia LUGO, Iara y Julieta lanzaron una campaña llamada “Segundas Oportunidades” que invita a la gente a compartir relatos personales de superación y resiliencia. La idea de esta iniciativa, impulsada por la heredera de Weich y su socia, es destacar diferentes historias de transformación.
Julián Weich y la televisión actual
Hace unos meses, Julián Weich fue invitado al programa “Desencriptados”, donde reflexionó sobre el presente de la televisión y cómo cambió la forma de consumir contenidos. Durante la charla, expresó que, si bien las redes sociales tienen un gran alcance, para él no logran el mismo efecto que supo tener la televisión en otras épocas. El presentador reconoció que suele ser muy exigente con la TV actual: “Me enfermo y digo: ‘Eso no se hace, eso está mal, eso no corresponde, eso es una falta de respeto’. También cuando veo algo bueno digo: ‘¡Ay! Lo hicieron bien’, pero pocas veces veo que las cosas se hagan bien. Bien para lo que opino yo de los medios de comunicación...”.

Julián criticó la forma de hablar en los medios: "En mi época no se decían malas palabras. Hablá mejor que la gente, no hables peor". Foto: (Diego Barbatto).
En esa misma línea, el conductor opinó que en la industria de hoy ya no se cuidan tanto los detalles como antes: “Es que ahora la exigencia no garpa. Antes era todo mucho más profesionalizado, más detallista porque todo el mundo miraba eso y había que cuidarlo. Hoy no pasa tanto esto de parar algo para ver el detalle”, expresó. Weich también remarcó la responsabilidad que implicaba estar en la pantalla en otros tiempos: “Antes por la tele decía algo y era palabra santa. En ese momento, había que tener mucho cuidado con lo que uno decía porque la gente lo creía”, sostuvo. En contraste, aseguró que el panorama actual es muy distinto: “Hoy ya no sabés qué es verdad, qué es mentira. Me pasa con las redes que a veces veo algo y digo: “¿Esto está pasando ahora o es viejo?”, concluyó.