En el catálogo de Netflix hay de todo, desde comedias ligeras ideales para maratonear un domingo, hasta thrillers intensos que te atrapan desde el primer minuto. El gigante del entretenimiento renueva su oferta constantemente con estrenos de todo tipo, sin embargo, a pesar del bombardeo de novedades, hay quienes aún apuestan por esas series que ya estaban disponibles y que, por su calidad, todavía generan conversaciones años después. Entre ellas, hay una que se convirtió en una verdadera joya del suspenso, con una narrativa oscura, actuaciones impecables y una estética cuidada al detalle. No solo atrapó a los fanáticos del género policial y psicológico, sino que también marcó un antes y un después en la forma de contar historias basadas en hechos reales. Su impacto fue tan fuerte que todavía hoy se la recomienda como un ejemplo de cómo hacer televisión de alto nivel.
En 2017, la N roja estrenó una de sus primeras producciones originales: “Mindhunter”, una serie de televisión estadounidense basada en el libro “Mind Hunter: Inside the FBI’s Elite Serial Crime Unit”, escrito por John E. Douglas y su coautor Mark Olshaker, dos exagentes del FBI. Esta propuesta de Netflix está inspirada en hechos reales, aunque se trata de una dramatización ficticia de una historia verídica. Dirigida por el reconocido cineasta David Fincher, junto a Asif Kapadia, Tobias Lindholm y Andrew Douglas, la serie está ambientada en 1977 y sigue a dos agentes del FBI que entrevistan a asesinos seriales en prisión para desarrollar perfiles psicológicos e intentar resolver casos activos.

Los capítulos tienen una duración promedio de 55 minutos.
Con dos temporadas y un total de 19 episodios, este ciclo de la plataforma de streaming está protagonizado por Jonathan Groff y Holt McCallany. Completan el elenco Anna Torv, Hannah Gross, Cotter Smith, Stacey Roca, Sonny Valicenti y Cameron Britton, entre otros. Si bien la serie recibió una excelente recepción tanto del público como de la prensa especializada, que elogió su guion, dirección y ambientación, Netflix decidió no lanzar una tercera temporada al considerar que mantener una producción de ese nivel resultaba demasiado costoso. A pesar de esto, los fanáticos no pierden la esperanza de que el programa vuelva algún día con una nueva entrega que retome la historia donde quedó.

Los agentes del FBI Holden Ford y Bill Tench, junto con la psicóloga Wendy Carr dirigen la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI.
Igualmente, más allá de que no haya una continuación confirmada, “Mindhunter” es una de esas series que vale la pena ver. Su calidad narrativa, el tratamiento psicológico de los personajes y la tensión constante la convierten en una experiencia atrapante de principio a fin, ideal para quienes disfrutan del suspenso bien construido.
Trama de “Mindhunter”
En la breve reseña que publicó Netflix sobre “Mindhunter”, se detalló: “Los agentes del FBI Holden Ford y Bill Tench se adentran cada vez más en las mentes retorcidas de los que hicieron cosas inimaginables. Con la ayuda de la psicóloga Wendy Carr, ponen en práctica el novedoso método de análisis de conducta para atrapar a asesinos seriales”. La primera temporada transcurre entre 1977 y 1980, en plena etapa inicial del desarrollo de la psicología criminal y la elaboración de perfiles dentro del FBI. En este contexto, uno de los primeros entrevistados es el infame asesino serial Edmund Kemper.
A lo largo de los episodios, también aparecen otros criminales notorios, como Montie Rissell, Jerry Brudos, Richard Speck y Dennis Rader, conocido más adelante como el asesino BTK. La segunda temporada está ambientada entre 1980 y 1981, y se centra principalmente en la investigación de una serie de asesinatos basada en el caso real de Wayne Williams. Además, introduce a otros asesinos reconocidos por su brutalidad, como David Berkowitz (más conocido como el Hijo de Sam), William Pierce Jr., Elmer Wayne Henley Jr. y Charles Manson.