¿Tenés ganas de darle un toque canchero y acogedor a tu casa? Animate a crear tu propio fogón decorativo con materiales reciclados: una lata en desuso, un poco de cemento y un poco de ganas. Es un proyecto ideal para ponerle onda a tus ambientes justo ahora que empieza a refrescar. No sólo suma calidez visual, sino que también transmite esa energía especial del fuego, que hipnotiza y crea un ambiente cálido, ideal para compartir un momento tranquilo o simplemente dejar que el tiempo pase sin apuro.
Este mini fogón no reemplaza a una estufa, claro, pero se luce como objeto deco en un rincón del living, el balcón o hasta en una mesa ratona. Es ese tipo de detalle que llama la atención y que todos te van a preguntar dónde lo compraste. Lo mejor de todo es que podés hacerlo vos mismo sin gastar fortuna, mientras aprovechás cosas que quizás ya tenías en casa. Reciclar nunca fue tan divertido. Además, tiene ese plus de hacerlo con tus manos. Y no solo eso, podés decorarlo con piedritas blancas alrededor, usar latas de diferentes formas o sumar una base de madera rústica para que quede más profesional.

El tutorial de este proyecto fue compartido por "@elblogamarillo".
Eso sí: como tiene fuego real, usalo siempre con responsabilidad. Encendelo con precaución y no lo descuides ni un segundo. Es clave recordar que nunca se debe volver a echar alcohol mientras esté prendido, ya que eso puede generar una llamarada peligrosa. Si te gustó esta idea de manualidad, entonces tomá nota de los materiales que necesitás para realizarla, así como del paso a paso detallado para que este fogón te quede increíble. No pierdas más tiempo y ponete manos a la obra.
Materiales
Cemento rápido
Aceite de cocina
Lata de atún o similar
Piedritas
Alambre
Procedimiento
1. Prepará el cemento según las indicaciones del envase. Después, volcá solo una parte dentro de un recipiente previamente aceitado. Este paso es clave porque el aceite facilita el desmolde una vez que el cemento está seco.

Preparar este tipo de cemento es muy fácil. Fuente: (@elblogamarillo).
2. Al vaciar el cemento, colocá otro recipiente más chico dentro (también aceitado, pero por fuera) y hacé presión para que se forme un hueco. Para que quede bien firme, podés ponerle peso adentro, como las piedras que vas a usar más adelante. Luego, agregá el resto del cemento. Una vez que esté completamente seco, desmoldá con cuidado.

En cuestión de un rato, el cemento estará seco. Fuente: (@elblogamarillo).
3. Con alambre, armá una especie de rejilla para evitar que las piedras se deslicen. Para eso, atravesá varios alambres de lado a lado dentro de la lata hasta formar una cuadrícula. Cortá el excedente y listo. La lata también va a funcionar como recipiente para el alcohol.

Hacé los agujeros en la lata con un clavo y martillo. Fuente: (@elblogamarillo).
4. Colocá la lata dentro del cuenco de cemento y cubrí todo con piedras decorativas.

Ya casi está. Fuente: (@elblogamarillo).
Y listo, ya tenés tu propio fogón casero, hecho con tus manos y con mucha onda.