Hay colores que no pasan de moda, pero hay otros que además de eternos, son señales de estilo. Este invierno 2025, el Nail Art se vuelve más profundo, elegante y con carácter. Teresa Calandra, ícono de sobriedad chic, apuesta por un esmaltado clásico en tono borgoña, y deja claro que lo atemporal nunca falla.
El bordeaux vuelve con fuerza y se instala en las uñas con distintas versiones: desde el esmaltado full color, hasta los diseños minimalistas o las francesas invertidas que juegan con transparencias. El Nail Art se adapta a todas las edades, estilos y agendas, y por eso se convierte en un aliado absoluto del invierno.

Texturas velvet o matte para un acabado más invernal.
El color que comunica elegancia
Aunque no lo diga, el Nail Art en tonos oxblood comunica poder, sensualidad madura y buen gusto. Es un tono profundo, con matices vino y violetas, que transmite seguridad y un mood sofisticado sin ser pretencioso.
Este estilismo de uñas es una elección recurrente en mujeres que priorizan la clase sobre la estridencia. Teresa Calandra lo luce en formato corto y prolijo, una declaración de estilo que se aleja de la exageración y se abraza al refinamiento. Es ese tipo de Nail Art que no necesita accesorios, el color habla solo.

Si tenés piel muy clara, combinalo con accesorios plateados o base nude.
¿Cómo llevarlo según tu estilo?
Minimal & clásico: uñas cortas, prolijas, con acabado gel o semi. Perfecto para usar todos los días.

Las paletas oscuras son un must.
Glam chic: versión almendrada o ballerina, con top coat ultra brillante o efecto vinilo.

Diseños inspirados en el art déco
Artsy lover: combiná borgoña con dorado, rosa viejo o nude en diseños asimétricos, líneas o pequeños puntos.

Detalles metálicos o marmolados en tonos vino.
Reverso moderno: francesas invertidas con base nude y luneta borgoña. Ideal para eventos o noches elegantes.

El borgoña queda increíble con pieles trigueñas, morenas y oliva.
No creas que el color está de moda solo en el Nail Art, es atemporal y se impone en las prendas que acompañan diversos looks, desde el traje sastrero más formal hasta el jean con sweater de lana casual. Porque es fácil de llevar, combina con todo y siempre deja una impresión elegante.