Minuto Neuquen

Limpieza

Si compraste libros usados pero están llenos de polvo, te encantará este trucazo para limpiarlos y mejorar su aspecto

Este truco te va a servir si sos fanático de los libros usados y vintage.

Nicolás Amato
Nicolás Amato
Libros usados. Fuente:(X).
Libros usados. Fuente:(X).

Los libros usados pueden ser una joya literaria, pero muchas veces vienen con restos de polvo, manchas o etiquetas antiguas que afectan su apariencia. Limpiarlos correctamente no solo mejora su aspecto, sino que también prolonga su vida útil. Para dejar tus libros usados impecables, solo necesitás alcohol y algodón.

Frascos

Un algodón con alcohol es todo lo que necesitás para dejar tus libros usados como nuevos

Con un poco de alcohol sobre algodón, frotá suavemente la superficie de cada ejemplar. Si el libro es plastificado, la tarea será aún más fácil. Prestá atención a las manchas específicas y a las etiquetas con paciencia y un poco más de producto, también podés removerlas sin dañar la cubierta. El algodón quedará visiblemente sucio, lo que confirma que el método es eficaz y seguro para este tipo de materiales.

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Este tipo de limpieza funciona mejor en libros plastificados, donde las manchas salen más fácilmente

Una vez finalizada la limpieza de tus libros usados, notarás un cambio inmediato en su presentación. Este simple truco te permitirá incorporarlos con orgullo a tu biblioteca personal. Además de mejorar el aspecto, este tipo de rutina aporta una sensación de orden y cuidado en tu espacio. Recordá que con una buena limpieza, tus libros usados pueden lucir como nuevos.

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Después de la limpieza, tus libros usados pueden volver a ocupar un lugar especial en tu estantería

 

El truco infalible para dejar los zócalos como recién pintados sin gastar de más

Por otro lado, si tus zócalos están opacos o llenos de polvo, existe un método casero muy eficaz para devolverles el brillo sin necesidad de repintarlos. Solo necesitás vinagre blanco, agua tibia y un paño limpio. En un recipiente mezclá una parte de vinagre con tres partes de agua. Humedecé el paño en esta solución y pasalo por toda la superficie del zócalo.

La acidez del vinagre actúa disolviendo la suciedad acumulada y quitando manchas sin dañar la pintura. Para rincones difíciles, podés ayudarte con un cepillo de dientes viejo. Si al terminar notás zonas secas o sin brillo, repasá con otro paño húmedo solo con agua para terminar la limpieza. El resultado será inmediato y sorprendente.

Este truco no solo sirve para la limpieza de zócalos, sino también para molduras de puertas y marcos de ventanas. Con ingredientes simples y un poco de dedicación, tu hogar puede lucir mucho más limpio y prolijo sin esfuerzo.