Si eres de las personas que no tiran nada porque "algo se puede hacer", esta idea de reciclaje te va a encantar. Con dos trapos de piso, esos clásicos que siempre sobran o se desgastan en casa, podés crear un almohadón decorativo con mucha personalidad. Este proyecto no solo es funcional: tiene textura, brillo y ese aire artesanal que lo convierte en una pieza única.
La creadora de esta propuesta es Romina Guerra, quien desde su cuenta de Instagram @rominaguerra.deco comparte proyectos de reutilización creativa y deco con una vuelta de rosca. En este caso, transforma dos trapos de piso comunes en un almohadón con diseño tipo damero, combinando lo rústico del género con el brillo del foil dorado.

Los trapos de piso pueden tener otros usos en el hogar. Fuente: (@rominaguerra.deco)
Materiales que vas a necesitar
2 trapos de piso (de 40 x 40 cm)
Adhesivo para foil
Foil dorado
Adhesivo universal
Vellón siliconado (para el relleno)
Plancha
Tijera
Paso a paso para convertir lo simple en algo especial
La idea es reemplazar los retazos de tela habituales por trapos de piso cuadrados de 40x40 cm. Uno de ellos se cubre con adhesivo para foil, se deja secar durante un día y luego se plancha el foil dorado encima, lo que genera una tela brillante y contrastante. Esta mezcla entre lo opaco del trapo y lo metálico del foil le da una onda moderna y visualmente muy atractiva.

El proceso para dejar uno de ellos como una tela brillante. Fuente: (@rominaguerra.deco)
Después se cortan ambos trapos en tiras de 4 cm de ancho y se entrelazan formando una trama tipo rejilla. Romina lo describe como un diseño de "damero" y, para fijarlo, utiliza adhesivo universal de punta a punta. Una vez hecho el tramado, pega los retazos que sobraron para armar la parte trasera del almohadón, deja secar y lo rellena con vellón siliconado y así queda listo el trabajo de reciclaje.

Así se cortan ambos trapos en tiras de 4 cm de ancho. Fuente: (@rominaguerra.deco)
Un detalle con impacto visual

Se hace un diseño de "damero". Fuente: (@rominaguerra.deco)
El uso del foil no es solo decorativo: juega con las texturas, hace que el resultado final se luzca y le da un toque de diseño que no parece reciclado. Acá es donde el reciclaje y la creatividad se cruzan con el mundo de la decoración consciente.

El resultado final. Fuente: (@rominaguerra.deco)
Este tipo de proyectos de reuso no solo aprovechan lo que hay en casa, sino que también permiten sumar piezas nuevas al hogar sin gastar de más. Y lo mejor: tienen tu sello personal. La transformación de objetos cotidianos en elementos decorativos no solo cuida el bolsillo, también propone un cambio de mirada sobre lo que consideramos “desechable”.