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Reciclaje

No tires los frascos de mermelada vacíos: creá este set para guardar alimentos o condimentos y no gastes en un bazar

Reciclá y organizá tu cocina con estos elementos.

Nicolás Amato
Nicolás Amato
Frascos de mermelada. Fuente:(X).
Frascos de mermelada. Fuente:(X).

Si tenés frascos de mermelada acumulados en casa y no sabés qué hacer con ellos, esta idea es perfecta para darles una nueva vida. Con unos pocos materiales y algo de creatividad, podés convertir esos envases vacíos en recipientes útiles y decorativos para tu cocina o tu espacio de guardado.

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Pintá tus frascos de mermelada con pintura a la tiza y transformalos en contenedores únicos

Para transformar tus frascos de mermelada, usá pintura a la tiza negra para cubrir la parte superior e inferior del vidrio. Ayudate con cinta de papel para marcar los bordes con prolijidad. No olvides aplicar también sobre las tapas, para lograr un acabado uniforme. Con una o dos manos de pintura será suficiente, y una vez seco, protegé todo con laca poliuretánica para asegurar resistencia y durabilidad.

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Con un poco de laca y creatividad, los frascos de mermelada se convierten en aliados de la organización

Este proyecto es una manera sencilla y estética de organizar tu cocina. Los frascos de mermelada pintados pueden usarse para guardar arroz, especias, legumbres o incluso dulces. Además de prácticos, quedan muy bien a la vista, sumando estilo sin necesidad de comprar nuevos contenedores. Sin duda, es una excelente propuesta de reciclaje que podés hacer con lo que ya tenés en casa.

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eqartistica Fuente:(TikTok)

 

Transformá una caja de vino en una estantería rústica para decorar y ordenar cualquier ambiente

Por otro lado, una caja de madera de vino puede convertirse en una estantería decorativa y funcional con muy poco esfuerzo. Este tipo de reciclaje es ideal para aprovechar materiales nobles que suelen desecharse y darles un uso duradero dentro del hogar.

Para empezar, limpiá bien la caja y lijá suavemente todas las superficies. Luego, podés barnizarla o pintarla con el color que prefieras. Si querés mantener un estilo más rústico, basta con una capa de protector para madera. Colocando algunos soportes en la parte trasera, podrás fijarla a la pared o simplemente apoyarla sobre una mesa o repisa.

Estas cajas transformadas son perfectas para guardar libros, especias, plantas pequeñas o incluso artículos de baño. Además de su practicidad, aportan un toque cálido y personalizado al ambiente. Una solución accesible, creativa y ecológica que renueva cualquier rincón.