La decoración juega un papel fundamental en la armonía del hogar, y el color de las paredes influye en el estado de ánimo y las relaciones personales. Según el Feng Shui, el uso excesivo del blanco puede generar una atmósfera fría y distante. Montserrat Beltrán, especialista en esta filosofía china y creadora del método ÓSATE, señala que muchas personas recurren al blanco por costumbre, sin considerar su efecto en la energía del ambiente.

Según esta filosofía china, el uso excesivo del blanco puede generar una atmósfera fría y distante. Fuente: (Instagram)
Beltrán explica que la falta de calidez en la decoración puede impactar en la vida cotidiana, generando una sensación de vacío emocional. “Si no aportamos calidez a nuestro hogar, al final nuestra vida se acabará convirtiendo en un día a día frío, sin ningún tipo de chispa”, advierte.

La experta recomienda optar por tonos cálidos que aporten equilibrio y bienestar. Fuente: (Instagram)
Según la experta, la elección de colores adecuados en las paredes es clave para fortalecer vínculos amorosos, familiares y sociales, evitando que las relaciones se vuelvan distantes.

El color arena genera una atmósfera acogedora sin perder luminosidad. Fuente: (Instagram)
Para sustituir el blanco, Beltrán recomienda optar por tonos cálidos que aporten equilibrio y bienestar. Entre sus sugerencias destacan el beige, el arena y el melocotón, colores que generan una atmósfera acogedora sin perder luminosidad. Estas tonalidades permiten conservar la armonía del espacio, creando un hogar más cálido y energéticamente positivo.