Con solo un frasco de vidrio y algunas servilletas de papel podés hacer una manualidad original y con mucho estilo, perfecta para renovar la decoración de tu casa de una manera fácil y accesible, sin gastar de más. Esta propuesta no solo suma un toque artesanal a cualquier ambiente, sino que también invita a reutilizar objetos cotidianos que suelen quedar guardados o ir directo a la basura. Lo interesante es que no necesitás habilidades especiales ni materiales costosos: con un poco de creatividad y ganas de probar algo distinto, vas a poder lograr una pieza decorativa que llame la atención por su diseño y personalidad. Además, este tipo de ideas son geniales para compartir con chicos o para pasar un rato relajado desconectado de las pantallas, mientras creás algo con tus propias manos.
Una vez terminado, este envase se convierte en una pieza versátil que podés usar como florero, lapicero o simplemente como adorno sobre una repisa o mesa auxiliar. Pero sus posibilidades no terminan ahí: también podés utilizarlo como organizador para tus utensilios de cocina, como un recipiente para guardar pinceles o como un centro de mesa original para cualquier ocasión especial. Además, esta manualidad hecha con un frasco de vidrio al ser completamente personalizable, podés adaptarla a diferentes estilos de decoración, desde el más minimalista hasta el más vintage. Este tipo de proyectos no solo aporta funcionalidad, sino que también le da un toque único y personal a tu hogar, sin necesidad de gastar en piezas caras.

Así de lindo te va a quedar este proyecto. Fuente: (@_._craft_zone_._).
Si te entusiasma probar con manualidades fáciles, anotate esta idea que te dejamos y comenzá a crear tus propios adornos para el hogar. Buscá ese frasco de vidrio que tenés guardado en alguna alacena y ponete manos a la obra.
Materiales
1 frasco de vidrio
Servilletas de papel
Pegamento
Pintura
Paso a paso
1. Extendé una toalla sobre la mesa de trabajo y humedecela con agua.

No hace falta que la toalla esté empapada. Fuente: (@_._craft_zone_._).
2. Colocá la servilleta sobre la parte mojada para que se humedezca bien.

Tratá de que no se rompa. Fuente: (@_._craft_zone_._).
3. Luego, enrollala con cuidado. Repetí estos pasos hasta obtener la cantidad de rollitos necesarios para cubrir el frasco que elegiste.

Así te deben quedar los rollitos. Fuente: (@_._craft_zone_._).
4. Con un broche, sujetá tres rollitos en uno de los extremos y empezá a formar una trenza.

Con paciencia, hacé las trenzas. Fuente: (@_._craft_zone_._).
5. Cuando tengas todas las trenzas listas, utilizá un secador de pelo para secarlas y así poder pegarlas al frasco.

El secador no debe estar fuerte. Fuente: (@_._craft_zone_._).
6. Cortá los extremos de las trenzas para que queden prolijas y pegálas cuidadosamente al envase. Asegurate de que las trenzas cubran desde el inicio del cuello hasta la base.

Se utilizó una pistola de pegamento para hacer este paso. Fuente: (@_._craft_zone_._).
7. Para un mejor acabado, cortá un pedazo de cartón y pegalo en la parte inferior, de forma que tape los extremos de las trenzas.

Aquí tenés que pegar la base de cartón. Fuente: (@_._craft_zone_._).
8. Agregá detalles decorativos como moños, que podés hacer con los rollitos de servilleta que te sobraron.

Este paso queda a gusto de cada uno. Fuente: (@_._craft_zone_._).
9. Después, pintá todo con pintura negra y, con una esponja, aplicá una capa de pintura verde.

Antes de dar la nueva capa de pintura, esperá que se seque la anterior. Fuente: (@_._craft_zone_._).
Ahora sí, ya tenés listo este objeto decorativo hecho con un frasco de vidrio y servilletas.