Minuto Neuquen

Limpieza

Con pocos ingredientes, así podés preparar este infalible desengrasante casero para la suciedad más rebelde

Con este desengrasante tu cocina quedará como nueva.

Nicolás Amato
Nicolás Amato
Desengrasante casero. Fuente:(X).
Desengrasante casero. Fuente:(X).

El desengrasante casero puede convertirse en tu mejor aliado si querés eliminar la grasa difícil sin recurrir a productos agresivos. Prepararlo es simple y económico, y lo podés usar en distintas zonas de la cocina. Solo necesitás 200 mililitros de agua, media cucharadita de detergente líquido, 100 mililitros de vinagre blanco y media cucharadita de bicarbonato de sodio.

3aoU2oj_X_1290x760__1

Mezcla casera lista para usar: agua, vinagre, bicarbonato y detergente, ingredientes básicos del desengrasante casero.

Una vez que tengas tu mezcla lista, rociá el desengrasante casero sobre las superficies a limpiar. Ayudate con una esponja suave para retirar la grasa sin dañar los materiales. Luego, pasá un paño enjuagado con agua y vinagre para eliminar los restos de producto y terminá secando con uno de microfibra. Este mismo desengrasante casero también puede usarse en hornallas, pavillas y otros utensilios con suciedad adherida.

1

Aplicación del desengrasante casero con esponja suave para no rayar las superficies.

Animarte a preparar tu propio desengrasante casero tiene muchas ventajas. Además de cuidar tu economía, evitás el uso de productos abrasivos y contribuís a una limpieza más consciente y saludable dentro del hogar.

notre dame

Secado final con paño de microfibra tras una limpieza profunda y sin químicos fuertes.

 

Probá este truco con arroz para limpiar frascos y botellas sin esfuerzo

Por otro lado, cuando un frasco o botella tiene el cuello angosto, suele ser difícil limpiarlo correctamente con esponjas o cepillos. Para estos casos, hay un truco muy útil y accesible: usar arroz crudo. Este ingrediente funciona como un abrasivo suave que remueve restos de comida o grasa sin rayar el vidrio.

Para aplicarlo, simplemente colocá una cucharada de arroz dentro del frasco, agregá agua tibia y unas gotas de detergente. Tapá bien el frasco y agitá enérgicamente por unos segundos. Vas a notar cómo el arroz arrastra la suciedad de las paredes internas. Después, solo tenés que enjuagar bien con agua y dejar secar boca abajo.

Este truco es ideal para botellas de vidrio, frascos reutilizados y cualquier envase que necesite una limpieza profunda sin productos químicos agresivos.