Aunque algunas actividades las realizamos en nuestro hogar prácticamente de modo automático, como puede ocurrir con la limpieza, la realidad es que todos los días es posible aprender algo nuevo sobre esta tarea y la mejor forma de llevarla a cabo. En esta nota, queremos compartirte los mejores trucos en relación al uso de esponjas.
Muchas veces, quizás uses la misma esponja para limpiar distintos utensilios y superficies, algo que en realidad no sería el mejor modo de dejar todos estos objetos como nuevos.
Por lo tanto, hoy queremos revelarte para qué sirve cada esponja, para que puedas tenerlas todas en tu cocina y usar la correcta al momento de limpiar en profundidad cada superficie y elemento.

Aplicá esta opción para ambas superficies, pero siempre con cuidado. Fuente: (@badabun)
En primer lugar, tenemos la clásica esponja de color verde y amarilla. Según indicó la cuenta de Instagram “Badabun” (@badabun), esta esponja se usa para superficies difíciles, pero también puede emplearse con cuidado para limpiar zonas delicadas.

La blanca es para elementos más delicados, como vasos y cubiertos. Fuente: (@badabun)
Como segunda opción, tenemos las esponjas más suaves, las cuales deben implementarse en cubiertos y vasos de vidrio, como la esponja blanca que se muestra en este caso.

Eliminá toda la grasa con la esponja morada. Fuente: (@badabun)
En zonas o elementos con mucha grasa difícil de remover, deberás utilizar el estropajo de color morado, lo que facilitará considerablemente esta tarea.

Optá por la de color naranja para limpiar sin daños en superficies delicadas. Fuente: (@badabun)
La esponja naranja, por el contrario, te ayudará a limpiar, por ejemplo, los azulejos de tu cocina, sin rayarlos y evitando daños permanentes.

Las de poliéster son ideales para objetos y superficies de acero inoxidable. Fuente: (@badabun)
Las esponjas de poliéster son perfectas para dejar impecables espejos, objetos de acero inoxidable y vidrios. Ahora que conocés el modo de utilizarlas correctamente, no dudes en tenerlas todas y disfrutar de un hogar limpio, con objetos brillantes, libres de grasa y perfectamente cuidados.