Tanto si sos rubia natural como si apostaste por una decoloración o mechas, sabés que el mayor desafío no es lograr el tono deseado, sino mantenerlo. Con el paso de los días, ese cabello rubio soñado puede empezar a virar a un amarillo opaco o anaranjado que nada tiene que ver con lo que viste en el espejo después de salir de la pelu.
¿Por qué pasa esto? La respuesta está en el entorno, los productos y la química del propio pelo. El cabello rubio tiende a oxidarse más rápido que otros tonos. El sol, el cloro, el agua con metales pesados y hasta el calor de la planchita pueden alterar la pigmentación y dejar un subtono amarillento.

El gran enemigo del cabello rubio: el tono amarillento o anaranjado.
Cuando el cabello rubio es teñido o decolorado, la porosidad del pelo lo vuelve aún más susceptible por lo que deberás cuidarlo como una experta, por ende tenés que saber que no sólo el shampoo violeta es suficiente.
Lográ un cabello rubio sano, brillante y sedoso
Shampoo matizador en justa medida
Usá un shampoo violeta o azul una o dos veces por semana para neutralizar los tonos amarillos y anaranjados en tu melena. Elegí fórmulas con pigmentos intensos, dejalo actuar unos minutos y enjuagá bien.

Ojo: si lo usás de más, podés terminar con reflejos lilas.
Hidratá, siempre
El cabello rubio necesita más nutrición que cualquier otro tono. Sumá una mascarilla hidratante al menos una vez por semana y elegí acondicionadores con aceites reparadores.

El cabello seco y poroso retiene peor el color.
Cuidalo del sol y el calor
El calor abre la cutícula del pelo, lo que hace que los pigmentos se evaporen más rápido. Usá protectores térmicos antes del secador o la plancha y, si vas a la pileta o a la playa, aplicá un protector solar capilar.

Cubrilo con un pañuelo si no usás productos.
Evitá el agua dura
El agua con alto contenido de minerales puede alterar el color del pelo claro. Si vivís en zonas con este tipo de agua, instalá un filtro en la ducha o enjuagá con agua sin cloro de vez en cuando.

Lavalo lo menos posible.
Retocá el tono en casa con un baño de color
Una vez al mes, podés usar un tonalizador sin amoníaco para reavivar el color. Elegí uno en tono perla, beige o ceniza según tu base, y seguí las instrucciones al pie de la letra.

Consultalo con tu estilista.
No laves tu pelo todos los días
Cada lavado arrastra parte del pigmento. Espacialos y usá shampoo en seco si lo necesitás. Vas a ver cómo el tono se mantiene más parejo por más tiempo.

El shampoo en seco es una realidad.
Mantener el cabello rubio puede parecer un arte, pero con los cuidados justos y los productos correctos, podés lograr ese efecto de peluquería en casa. Escuchá lo que tu pelo necesita, no temas probar diferentes rutinas hasta encontrar la tuya y hacé que tu rubio sea motivo de elogios todos los días.