Desde que se sumó al mundo de las redes sociales, Natalia Oreiro comparte con frecuencia momentos cotidianos con sus millones de seguidores. La actriz suele mostrar desde sus looks hasta sus platos preferidos, muchos de ellos, preparados junto a su hijo Merlín. En cada receta, deja ver rincones íntimos de su casa, como el espectacular jardín con huerta y árboles frutales, o la cocina de estilo vintage que enamora con sus electrodomésticos retro y vajilla delicada.
En un sector de esa cocina, la artista armó un espacio muy especial donde disfruta de infusiones acompañadas por sus exquisiteces caseras. Ese rincón, que refleja por completo la esencia de Natalia Oreiro, suele lucir arreglos florales llenos de color y personalidad. En una de sus publicaciones, eligió la Dalia para decorar. Este ejemplar, originario de México, destaca por su forma llamativa, su variedad de colores intensos y su presencia elegante. De raíces tuberosas, se planta en invierno y florece con fuerza durante los meses más cálidos, desde mediados de primavera hasta finales del otoño. Esta planta da flores de distintos tonos intensos y vibrantes, como blanco, rojo, rosa, morado, amarillo y naranja.

Según la variedad, las Dalias pueden tener un tamaño que oscila entre los 30 cm y el metro de altura.
Las Dalias que adornaron la mesa de la cantante pertenecen al género Dahlia, que forma parte de la familia Asteraceae. Esta especie se caracteriza por tener dos tipos de flores, unas con aspecto de pétalo y otras más pequeñas, llamadas tubulares o de disco que, en conjunto, se disponen sobre una base común conocida como receptáculo. Esta estructura, en muchos casos, adopta una forma parecida a un plato. Existen ejemplares arbustivos y herbáceos; estos últimos pierden el follaje en invierno, pero brotan nuevamente desde sus raíces tuberosas cuando llegan las lluvias o la primavera. Las hojas pueden ser simples o compuestas, con un verde profundo que resalta aún más el color de las flores.

Uno de los rincones preferidos de Natalia en su casa con la Dalia como protagonista.
Además de su valor decorativo, las Dalias que tiene Natalia Oreiro son ideales para quienes quieren sumar color y vida al hogar sin demasiado esfuerzo. Esta especie, que se adapta a diversos climas, es popular por ser una de las plantas de exterior más resistentes. Si querés tener estos vistosos ejemplares en tu casa, a continuación, encontrarás una guía con los cuidados básicos para que la Dalia crezca fuerte y sana.

Las Dalias pertenecen a la familia de las Asteraceae, por lo que están emparentadas con girasoles, margaritas, crisantemos y zinnias.
Cuidados de la Dalia
Si tenés una Dalia o pensás sumar una a tu jardín o balcón, prestá atención a estos puntos clave. Esta planta ornamental, de flores súper vistosas y colores intensos, necesita algunos cuidados específicos para lucirse al máximo.
Luz: necesita muchas horas de sol directo por día. Cuanto más sol reciba, mejor va a florecer. Buscá un lugar bien luminoso, preferentemente con más de 6 horas de sol diarias. Eso sí, en zonas muy calurosas, lo mejor es protegerla durante las horas centrales del día.
Riego: le gusta la humedad, pero no el exceso. Regala cuando notes que la tierra está seca al tacto, sin encharcar. Un buen drenaje es fundamental para evitar que las raíces se pudran.
Suelo: prefiere suelos aireados, sueltos y con buen contenido orgánico. Si está en maceta, usá un sustrato universal mezclado con perlita o arena para que no se compacte.
Temperatura y clima: no tolera bien las heladas. Si vivís en una zona con inviernos muy fríos, conviene desenterrar los tubérculos antes de las primeras heladas y guardarlos en un lugar seco y fresco hasta la próxima temporada. Se conservarán hasta la primavera. Asegurate de que los ojos del tubérculo queden hacia arriba. No los riegues hasta que empiecen a brotar; cuando eso pase, podés hacerlo tres veces por semana.

Las Dalias son muy populares en jardines, balcones y terrazas.
Maceta o jardín: puede crecer en maceta o en el suelo, siempre que tenga espacio suficiente para desarrollar sus raíces tuberosas. Si elegís una maceta, que sea profunda y con buen drenaje.
Poda: cortá las flores secas para estimular nuevas floraciones. También es importante retirar hojas en mal estado o marchitas.
Fertilización: durante la época de crecimiento y floración, podés usar un fertilizante para flores cada 15 o 20 días. No hace falta en invierno, cuando entra en reposo.