La tendencia que dominó el maquillaje en los años 2000 está de vuelta: el delineador blanco se impone como una opción sutil y efectiva para lograr una mirada más abierta y luminosa, especialmente en pieles maduras.

Maquillaje. Fuente: (Instagram)
En el universo del maquillaje, los clásicos resurgen con fuerza. Esta vez es el eyeliner blanco el que gana protagonismo, desplazando al tradicional delineado negro. La maquilladora Susana Marín recomienda su uso a partir de los 40 años, apostando por tonos blancos o beiges que iluminan el rostro y otorgan un efecto de frescura instantánea.

Maquillaje. Fuente: (Instagram)
La clave del delineador blanco reside en su capacidad para neutralizar los tonos rojizos o carne en la línea de agua, zona especialmente sensible por la vascularización. Este efecto óptico permite agrandar visualmente los ojos y dar mayor definición sin necesidad de recurrir a sombras o máscaras de pestañas pesadas.
Paso a paso

Maquillaje. Fuente: (Instagram)
-Aplicá una base ligera o corrector sobre el párpado y debajo del ojo para unificar el tono. Esto va a ayudar a que el eyeliner destaque más.
-Usá un delineador blanco cremoso para trazar una línea firme sobre la línea de agua (la parte húmeda del párpado inferior). Esto neutraliza el tono rojizo natural de esa zona y abre visualmente el ojo.
-Agregá una sombra clara (champagne, perla o beige) en el lagrimal para aportar más luz y frescura a la mirada.
- Si usás delineador negro o marrón, aplicalo solo en la parte externa de las pestañas, y siempre por fuera del ojo, para no achicar la mirada.
-Si querés intensificar un poco más, aplica rímel solo en las pestañas superiores, evitando cargar demasiado.