Si soñás con un jardín lleno de plantas de mucho color y belleza cuando llegue la primavera, junio es el mes clave para plantar las especies adecuadas. La jardinería es un arte que requiere planificación y algunas flores japonesas, con su elegancia y resistencia, pueden ser la opción perfecta para quienes buscan un paisaje armonioso. La flor de ciruelo japonés, la camelia y la flor de cerezo son tres variedades que, si se plantan en esta época, prometen un espectáculo visual cuando las temperaturas comiencen a subir.
Flor de ciruelo japonés

Flor de ciruelo japonés. Fuente: (Instagram)
La flor de ciruelo japonés, conocida como Ume, es una planta que aporta un toque exótico y elegante. Su floración ocurre a finales del invierno y principios de la primavera, siendo una de las primeras en anunciar el cambio de estación. Además, es resistente y se adapta bien a distintos climas, lo que la convierte en una elección ideal para quienes buscan una opción con presencia duradera.
Camelia

Camelia. Fuente: (Instagram)
Por su parte, la camelia o Tsubaki es otra planta que se debe considerar para la planificación del jardín. Su floración es abundante y se mantiene por varias semanas, con colores que van del blanco al rojo intenso. Esta especie es apreciada por su resistencia y su capacidad para prosperar en distintos tipos de suelo, lo que facilita su cultivo incluso para quienes no tienen experiencia en jardinería.
Flor de cerezo

Flor de cerezo. Fuente: (Instagram)
Finalmente, la flor de cerezo o Sakura es una de las más emblemáticas de la cultura japonesa. Su belleza es inigualable y si se planta en junio, se puede disfrutar de su deslumbrante floración en primavera. Aunque requiere ciertos cuidados, su presencia en el jardín es sinónimo de armonía y naturaleza en su máxima expresión.