La nostalgia vuelve a marcar tendencia en el mundo de la decoración con una propuesta que rinde homenaje a las casas de las abuelas: regresan con fuerza los papeles pintados llenos de estampas florales, geométricas y en tonos tierra. Lejos de ser un simple guiño al pasado, esta moda rescata el encanto de los detalles artesanales y el confort visual, sumando textura y calidez a las paredes. El estilo setentoso invita a combinar colores audaces, como el mostaza o el verde oliva, con formas orgánicas que transmiten una estética libre, despreocupada y con mucha personalidad.
En este 2025, las paredes empapeladas y los muebles de líneas curvas recuperan protagonismo. Sofás redondeados, estanterías flotantes y sillones giratorios refuerzan una atmósfera envolvente y acogedora. Esta vuelta al diseño de los años 70 no solo apunta a lo estético, sino también a generar espacios que inviten a quedarse, charlar largo rato y disfrutar sin apuros. La decoración de la abuela vuelve recargada, con un aire vintage que se fusiona de manera natural con el confort contemporáneo.

Si querés estar a la moda, empezá con un buen empapelado. Fuente: (Instagram)
Decoración con espíritu setentoso
Amarillo mostaza
El amarillo ocre dejó de ser un color temido y hoy se convierte en el as bajo la manga para sumar un guiño retro en cualquier ambiente. Se luce en detalles como almohadones con plisados bien setentosos, jarrones de cerámica artesanal y mantas que parecen sacadas del living de la nona. Este tono terroso y cálido aporta una elegancia inesperada a la decoración, y usado con sutileza, transforma cualquier espacio sin sobrecargarlo.
Empapelado
El empapelado vuelve con todo y ya no es solo una elección arriesgada, sino un verdadero infaltable para quienes buscan autenticidad retro. Estampas geométricas, flores gigantes y paletas intensas revisten dormitorios, pasillos y hasta baños, llenando cada rincón de carácter. Lo importante es animarse, pues si algo definía a los años 70 era la falta de miedo al exceso.

Apostá por un interiorismo original. Fuente: (X)
Terrazo
El terrazo dejó de ser exclusivo de los pisos de escuela o los portales antiguos para convertirse en protagonista del diseño actual. Su clásico patrón moteado, que nace de la mezcla de restos de mármol y granito, hoy se reinventa en versiones modernas: vinilos decorativos, portavasos, utensilios de cocina y hasta papeles pintados. Con su vibra colorida y textura vibrante, el terrazo suma un toque fresco, versátil y con mucha onda retro.

Además del estilo, recordá que tenés que crear espacios cómodos y funcionales. Fuente: (Instagram)
Curvas
Las formas curvas vuelven a copar la escena deco, recuperando esa esencia tan setentosa, donde todo era redondeado. Sillones envolventes, sofás modulares y butacas giratorias regresan con fuerza, no solo por nostalgia, sino por su capacidad de adaptarse al cuerpo y al espacio con una suavidad única. Son piezas que invitan a quedarse, abrazan con su diseño y aportan calidez visual sin esfuerzo.