¿Tenés ese envase de plástico con forma linda que te da lástima tirar? No lo mandes al tacho. Con un poco de creatividad, lo podés transformar en un contenedor decorativo para la cocina con un efecto cuero que queda genial. Este proyecto es ideal para quienes buscan reutilizar materiales y darle una segunda vida a esos recipientes que suelen terminar en la basura. Es una forma sencilla y creativa de sumarte al reciclaje desde casa, sin necesidad de grandes herramientas ni conocimientos previos.
Lo mejor de esta idea es que no necesitás habilidades especiales ni materiales complicados de conseguir. Con un envase de plástico, algunos elementos básicos de papelería y un poco de pintura, podés crear un objeto funcional y decorativo que se adapta a cualquier rincón de la cocina. Acá te mostramos cómo lograr el efecto cuero, pero la decoración es totalmente personalizable, por lo que podés cambiar los colores, sumar detalles o incluso pegar etiquetas para usarlo como organizador.

Así te va a quedar el trabajo terminado. Fuente: (@judithasancho).
Una vez que terminás el trabajo, si querés que tu envase de plástico dure más y tenga un acabado más prolijo, podés aplicarle una capa de barniz, ya sea mate, satinado o incluso hidrolaca, para sellar y proteger la superficie. Este tipo de proyecto no solo te ayuda a reducir residuos, sino que también te permite sumar estilo a tu casa con algo hecho por vos mismo. Tomá nota de esta manualidad y aprovechá cualquier recipiente plástico que tengas por ahí, convertilo en un accesorio útil y con onda.
Materiales
1 envase de plástico
1 bolsa de papel Kraft
Hilo de papel Kraft
Adhesivo vinílico
Pintura acrílica color chocolate
Gel para el pelo
Paso a paso
1. Recortá el papel del tamaño del envase de plástico y humedecelo apenas con un pulverizador. Con las manos, formá un bollo y arrugalo todo lo que puedas.

Si vas a usar una bolsa de papel Kraft, antes de comenzar a trabajar abrila. Fuente: (@judithasancho).
2. Después, estirá el papel y aplicale adhesivo vinílico. Luego, pegalo alrededor del recipiente. Recortá el excedente y dejá secar muy bien de un día para el otro.

Pegá bien prolijo el papel. Fuente: (@judithasancho).
3. Al día siguiente, en un recipiente mezclá un poco de pintura con gel para el pelo y aplicalo con una esponja sobre toda la superficie. Para retirar el excedente de pintura, usá otra esponja con un poco más de gel y pasala suavemente por encima.

Podés elegir otro color similar cuero que te guste. Fuente: (@judithasancho).
4. Decorá la parte superior e inferior del envase con hilo. En la base, podés pegar una maderita fina o cualquier material que tengas a mano y te sirva para cubrirla.

Ya faltan los detalles finales. Fuente: (@judithasancho).
Listo, ya tenés este contenedor de utensilios para mantener la cocina ordenada. Ahora que viste lo fácil que es, buscá ese envase de plástico que ibas a tirar y ponete manos a la obra.