Si buscás una planta que aporte color, presencia y encanto a tu jardín sin demandar grandes cuidados, el Clerodendrum Speciosissimum, conocido popularmente como clerodendro, es una opción ideal. Esta especie trepadora es muy valorada por sus flores de un rojo intenso y brillante, que atraen mariposas y colibríes, generando un ambiente lleno de vida y movimiento.
El clerodendro se adapta fácilmente a diferentes tipos de suelo y crece rápidamente si se le da el espacio y las condiciones adecuadas. Puede alcanzar hasta tres metros de altura y se enrosca fácilmente en cercos, pérgolas o rejas, lo que la convierte en una planta excelente para cubrir muros o crear rincones sombreados y floridos.

Una planta preciosa.
Su floración se da principalmente en primavera y verano, pero en climas cálidos puede extenderse por más tiempo. Una de las grandes ventajas de esta planta es su facilidad para propagarse. Puede reproducirse a partir de esquejes de tallo o por división de raíces.

Ideal para quienes buscan trepadoras.
Basta con cortar un segmento sano de la planta, preferentemente en primavera o verano, y colocarlo en agua o en tierra húmeda hasta que desarrolle raíces. En poco tiempo, tendrás una nueva planta lista para decorar otro rincón del jardín o regalar. En cuanto al cuidado, el clerodendro no es exigente.
Prefiere lugares con buena iluminación, incluso sol pleno, aunque también tolera semisombra. Necesita riegos regulares, sobre todo en épocas de calor, pero es importante evitar el encharcamiento. Agregar compost o abono orgánico una vez al mes durante la temporada de crecimiento favorecerá una floración más abundante.

Fáciles de propagar.
Otro aspecto a destacar es que resiste bien las podas, lo que permite controlar su tamaño y forma sin problema. Si se la poda después de la floración, se estimula un crecimiento más fuerte y compacto para la temporada siguiente. También puede cultivarse en macetas grandes, ideal para balcones o patios.