Las ollas viejas y manchadas, esas que ya no usás para cocinar, pero que aún están dando vueltas por la cocina o el galpón, pueden tener una segunda vida llena de encanto. En lugar de desecharlas, podés convertirlas en originales macetas que aporten un toque rústico y creativo a tu jardín, balcón o patio.
Esta idea no solo es práctica y decorativa, sino también una forma sustentable de reutilizar objetos que parecían destinados al descarte. Con un poco de ingenio, pintura y tierra fértil, estas ollas pueden transformarse en verdaderos protagonistas de tu espacio verde. No importa si están rayadas, manchadas o sin asas: cada detalle les suma personalidad y estilo.

Mirá esta idea. Fuente: (Instagram: @flaviafrascini).
Los elementos que vas a necesitar para hacer esta idea de reciclaje con ollas viejas son los siguientes:
Ollas
Pintura a la tiza
Pinceles
Stencil
Paso a paso:

Agregá pintura. Fuente: (Instagram: @flaviafrascini).
Lo primero que vas a hacer es limpiar las ollas viejas lo mejor que puedas, luego vas a comenzar a darles las manos que sean necesarias de pintura a la tiza, fijate que sequen bien entre capa y capa. Podrías darle también la forma de craquelado.

Colocá los detalles. Fuente: (Instagram: @flaviafrascini).
Con ayuda de los stencils que tengas le vas a dar unos buenos detalles.

Terminá plantando. Fuente: (Instagram: @flaviafrascini).
Agregá todos los detalles que quieras y, finalmente, colocá alguna suculenta o terrarios que quedan geniales.