Minuto Neuquen

Limpieza

El trucazo de la abuela para secar la ropa en tiempo récord los días de lluvia y humedad

Así evitás malos olores.

Camila Alderete
Camila Alderete
Secar la ropa. Fuente: (Instagram)
Secar la ropa. Fuente: (Instagram)

Secar la ropa en días de lluvia o con alta humedad o frío puede convertirse en una verdadera odisea, sobre todo si no se cuenta con espacio al aire libre. Pero como suele suceder, los trucos de la abuela siguen siendo los más efectivos y simples.

Uno de los más conocidos e ingeniosos consiste en añadir una toalla seca al tambor del lavarropas después del lavado y volver a poner el programa de centrifugado. Este método casero tiene una explicación lógica: al agregar una toalla seca, se potencia la absorción de humedad durante el centrifugado.

image

Secar la ropa es sencillo.

La toalla actúa como una esponja que recoge parte del agua que la ropa no pudo eliminar por sí sola, lo que reduce considerablemente el tiempo de secado posterior. Es ideal para prendas como jeans, buzos o toallas gruesas que suelen demorar más en secarse.

Tapas de botellas 1

Hay trucos muy fáciles.

Además de este truco, hay otras formas sencillas de combatir la humedad y acelerar el secado. Una opción muy efectiva es colgar la ropa en perchas y distribuirla por la casa cerca de fuentes de calor, como radiadores o estufas eléctricas, siempre cuidando que no haya contacto directo para evitar accidentes. También se puede usar un ventilador o deshumidificador para mejorar la circulación del aire.

Otra estrategia clásica es colocar recipientes con sal gruesa o arroz en los ambientes donde se seca la ropa. Ambos materiales absorben la humedad del entorno, ayudando a que las prendas pierdan el agua más rápidamente. Cambiarlos cada cierto tiempo asegura que sigan cumpliendo su función.

Tapas de botellas 2

Evitá el olor a humedad.

Evitar amontonar la ropa también es clave. Lo mejor es dejar espacio entre prenda y prenda para permitir que el aire circule. Incluso en interiores, colgar en un tender bien distribuido puede hacer la diferencia. Si hay una ventana que reciba algo de corriente de aire natural, mejor aún. El truco de la toalla seca es solo el principio: combinarlo con otros métodos puede ser la fórmula definitiva para ganarle a la humedad y que no haya más olor.