Los amantes de la jardinería suelen buscar formas naturales de nutrir sus plantas, y el café aparece como una opción popular. Pero hay que saber dónde y cómo usarlo, porque no todas las especies reaccionan bien. Para que no te lleves una sorpresa desagradable, repasamos cuáles son algunas de las especies que sufren con esta práctica y qué alternativas podés usar en su lugar.

Orquídeas. Fuente: (Instagram).
Las Orquídeas son particularmente sensibles al café. Necesitan un suelo aireado y con buen drenaje, mientras que el café tiende a compactar el sustrato, reduciendo la oxigenación de las raíces. Además, su acidez puede alterar el desarrollo de la planta y dificultar la absorción de nutrientes esenciales, llevándola a un estado de debilitamiento progresivo.

lavanda. Fuente: (Instagram)
La Lavanda y el Romero, dos especies mediterráneas que prosperan en suelos secos y bien drenados, también sufren con el café. Al incorporar este residuo orgánico, el sustrato se vuelve más húmedo de lo que necesitan, favoreciendo la aparición de hongos y pudrición radicular. Para estas plantas, es mejor optar por fertilizantes naturales como ceniza de madera o compost seco.

Cactus. Fuente: (Instagram).
Los Cactus y Suculentas, acostumbrados a suelos pobres en materia orgánica y con mínimo contenido de humedad, tampoco toleran el café como fertilizante. La acumulación de acidez y la retención de agua pueden generar un entorno propenso a la pudrición de raíces, afectando su crecimiento y resistencia. En su caso, lo mejor es utilizar sustratos minerales y limitar los riegos a lo estrictamente necesario.
Para evitar problemas con estas plantas, lo más recomendable es conocer las necesidades de cada especie antes de aplicar fertilizantes caseros.