Minuto Neuquen

Rituales

Antes de prender un sahumerio, practicá este ritual para limpiar tu energía y atraer calma y abundancia

Así podés intencionar tu sahumerio.

Nicolás Amato
Nicolás Amato
Rituales. Fuente: (X)
Rituales. Fuente: (X)

Encender un sahumerio puede ser mucho más que aromatizar un espacio si se lo acompaña con determinados rituales.

El primer paso es intencionarlo, sostener el sahumerio entre las manos, cerrando los ojos, y pedir que cumpla una función específica, como eliminar energías negativas o atraer calma. Este tipo de gestos, que forman parte de múltiples rituales, ayudan a enfocar el pensamiento y canalizar la energía.

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Ritual completo con el ambiente preparado, sahumerio encendido y energía enfocada para lograr calma

Es importante encenderlo con cerillas de madera, evitando encendedores. Una vez que comience a humear, el sahumerio se usa para recorrer el ambiente dibujando círculos con la mano. Si el objetivo es repeler lo denso o aquello que nos incomoda, los círculos deben trazarse en sentido contrario a las agujas del reloj. En cambio, si se busca atraer bienestar y fijar vibraciones positivas, los movimientos circulares deben seguir el sentido horario. Son pasos simples, pero cargados de significado dentro de los rituales energéticos.

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Sosteniendo el sahumerio entre las manos, intencionalo con un deseo concreto antes de encenderlo

Aunque muchas veces se los subestima, estos pequeños rituales pueden aportar claridad, foco y serenidad a la vida cotidiana. Activarlos en casa antes de una jornada exigente o para cerrar un ciclo emocional es una forma consciente de autocuidado. El ritual del sahumerio no solo perfuma, sino que también conecta con una energía de transformación y limpieza, abriendo paso a un estado más liviano y en armonía.

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Dibujá círculos en el aire con el humo para repeler o atraer energía, según el sentido del movimiento

 

Ritual del agua con laurel para atraer claridad mental antes de tomar decisiones importantes

Por otro lado, existe un ritual muy simple que puede hacerse cada vez que se atraviesa una etapa de dudas o confusión mental. Consiste en hervir agua con tres hojas de laurel, dejarla reposar unos minutos y luego colocarse unas gotas en las muñecas y detrás de las orejas. Se cree que este pequeño gesto, usado en distintos rituales de origen mediterráneo, ayuda a despejar la mente y favorecer la introspección.

El laurel, tradicionalmente vinculado a la sabiduría y la protección, potencia la sensación de calma interna y favorece un estado receptivo a la intuición. No se trata de buscar respuestas mágicas, sino de calmar el ruido mental para poder tomar decisiones desde un lugar más claro. Lo ideal es hacerlo en silencio, en un espacio ventilado y con luz tenue.

Este tipo de ritual puede repetirse siempre que se necesite claridad. No requiere preparación previa ni materiales complejos, y puede formar parte de una rutina personal de reflexión.