Tener una planta de albahaca en casa es un placer para los sentidos: su aroma fresco, su sabor inconfundible y su presencia verde y vibrante alegran cualquier cocina o balcón. Sin embargo, muchas personas cometen el error de cosecharla mal y, con el tiempo, la planta comienza a secarse o perder fuerza. La clave para que te dure muchos años está en cómo la vas podando.
Lo primero que hay que saber es que no conviene arrancar hojas sueltas al azar. Para que la albahaca crezca fuerte, frondosa y saludable, es importante cortar los brotes, es decir, los extremos tiernos donde se forman las nuevas hojas. Este tipo de poda estimula el crecimiento lateral, evita que florezca prematuramente y ayuda a que la planta se mantenga compacta y vigorosa.

Una manera de conservarla.
El mejor momento para cosechar es por la mañana, cuando la planta está más hidratada. Siempre se deben usar tijeras limpias y desinfectadas (podés pasarle alcohol o agua hirviendo antes de usarlas) para evitar infecciones que puedan dañar la planta. Cortá justo por encima de un par de hojas, donde veas un pequeño nudo o bifurcación. Así estarás promoviendo que de ese punto broten dos nuevos tallos.

Es una planta muy buscada.
También es importante comenzar a podar temprano en la vida de la especie, incluso cuando aún es pequeña. No tengas miedo de cortar: cuanto más la podás correctamente, más se ramificará y crecerá. Si solo tomás hojas sueltas de abajo, la planta se irá alargando, perderá fuerza y tenderá a florecer antes de tiempo, lo que suele marcar el final de su ciclo productivo.
En época de calor, la albahaca crece rápidamente, por lo que podés cosechar cada semana o diez días. Si ves que empieza a formar flores, es recomendable retirarlas cuanto antes para que toda la energía siga yendo a las hojas. Las flores pueden ser lindas, pero una vez que la planta florece, empieza a perder sabor y vitalidad.

Fijate en este consejo.
Con estos simples cuidados, vas a lograr que tu albahaca dure mucho más de una temporada y te acompañe con su frescura en salsas, ensaladas, pestos y todo lo que se te ocurra. Una poda bien hecha es el secreto para una planta sana, productiva y duradera.